La Fiscalía General del Estado de Veracruz cumplimentó una orden de aprehensión contra Jorge N., señalado como presunto responsable del feminicidio de María Cristina, la joven economista de 26 años cuya muerte generó indignación y exigencias de justicia por parte de colectivos feministas y organizaciones de la sociedad civil.
La captura se realizó durante la madrugada de este lunes, luego de que las autoridades integraran la carpeta de investigación derivada del fallecimiento de la joven, ocurrido el pasado 8 de septiembre. Tras su detención, el acusado fue trasladado ante un juez local para continuar con el proceso legal correspondiente.
El caso cobró relevancia pública después de que María Cristina fuera llevada por familiares de su pareja a la Cruz Roja de Veracruz, donde personal médico confirmó que ya no presentaba signos vitales. Posteriormente, peritos que intervinieron en la investigación detectaron indicios que apuntaban a una posible situación de violencia de género, lo que motivó el inicio de las diligencias bajo esa línea de investigación.
Colectivos de mujeres y activistas han solicitado que el caso sea esclarecido con perspectiva de género, al señalar que existían antecedentes de presunta violencia ejercida contra la víctima. Asimismo, demandaron que se agoten todas las líneas de investigación para determinar las circunstancias en las que ocurrió la muerte de la joven profesionista.
Antes de ser detenido, Jorge N. difundió mensajes en redes sociales en los que rechazó cualquier responsabilidad en el fallecimiento de María Cristina. En una de sus publicaciones hizo referencia a una relación conflictiva con la víctima, contenido que posteriormente fue eliminado de sus perfiles digitales.
Como parte de las investigaciones, agentes ministeriales realizaron un cateo en una vivienda ubicada en la colonia Ortiz Rubio Sur, en el puerto de Veracruz, inmueble vinculado con el entorno cercano del ahora detenido.
María Cristina era egresada de la licenciatura en Economía de la Universidad Cristóbal Colón y su muerte provocó una amplia movilización social en Veracruz, donde familiares, amigos y organizaciones civiles han insistido en que el caso no permanezca impune y se haga justicia para la joven.