La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) anunció la expansión de su jurisdicción marítima de 12 a 24 millas náuticas en cuatro zonas estratégicas: sur de Florida, sur de California, Puerto Rico y la costa del Golfo de Texas. Con esta medida se establecen nuevas Áreas de Control Aduanero para reforzar la detección e intercepción de embarcaciones vinculadas al tráfico ilícito.
Rodney Scott, comisionado de CBP, afirmó que los grupos criminales aprovechan los límites actuales para posicionar cargamentos ilegales en alta mar y coordinar desembarcos en costas remotas. “El océano no es un refugio seguro para los cárteles y contrabandistas”, señaló al destacar que la ampliación permitirá actuar con mayor rapidez contra amenazas antes de que lleguen al territorio estadounidense.
Las operaciones aéreas y marítimas de CBP trabajarán en conjunto con la Guardia Costera y otras agencias federales para identificar embarcaciones utilizadas por cárteles, redes criminales y organizaciones terroristas extranjeras. El objetivo es armonizar la autoridad de control aduanero y cerrar espacios de maniobra a quienes buscan introducir drogas, contrabando o personas hacia Estados Unidos.