La administración del presidente Donald Trump presentó un escrito judicial en el que argumenta que el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas podría enfrentar una eventual demolición si no se realizan reparaciones urgentes. Al mismo tiempo, defendió un nuevo intento de incluir el nombre de Trump en la fachada del emblemático recinto cultural de Washington.
El documento, entregado al juez federal Christopher Cooper, solicita desestimar el recurso presentado por la legisladora Joyce Beatty, miembro demócrata de la junta directiva del centro, quien busca frenar la iniciativa. La administración sostiene que la inscripción propuesta —“Restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump”— no contraviene el fallo judicial previo, ya que el edificio seguiría llamándose oficialmente Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas.
La disputa legal se intensificó después de que la junta directiva, integrada mayoritariamente por designados de Trump, votara el 13 de agosto a favor de modificar la señalización y nombrar los terrenos como Plaza del Presidente Donald J. Trump. Sin embargo, en mayo Cooper dictaminó que solo el Congreso puede cambiar el nombre del recinto, creado en memoria de John F. Kennedy tras su asesinato en 1963.
El nombre de Trump fue retirado de la fachada en junio, tras la orden judicial, y desde entonces una lona cubre la pared de mármol blanco. Un tribunal federal de apelación rechazó en julio la solicitud del Gobierno de mantener la inscripción mientras se resolvía el recurso. La administración insiste ahora en que el reconocimiento a Trump se limita a su papel en las obras de restauración y no sustituye la denominación oficial del centro.