La directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, Sara Carter, advirtió que la administración del presidente Donald Trump mantendrá acciones contra cualquier persona que presuntamente colabore con cárteles de la droga u organizaciones catalogadas como terroristas extranjeras, sin importar su cargo público, actividad económica o posición social.
Durante una entrevista, la funcionaria afirmó que la estrategia del gobierno estadounidense contempla identificar y perseguir a quienes faciliten o respalden las operaciones de grupos criminales. Además, sostuvo que las autoridades de su país continuarán intensificando los esfuerzos para combatir a estas organizaciones en los próximos años.
Carter señaló que Washington ha solicitado a México fortalecer las inversiones destinadas a las Fuerzas Armadas y a las instituciones de seguridad pública. Aunque reconoció la cooperación existente entre ambos países en diversas operaciones, consideró necesario ampliar la coordinación para enfrentar con mayor eficacia a los grupos delictivos transnacionales.
La denominada “zarina antidrogas” enfatizó que la colaboración bilateral es una herramienta fundamental para debilitar a los cárteles, al tiempo que llamó a encontrar áreas de cooperación que permitan avanzar en objetivos comunes relacionados con la seguridad y el combate al narcotráfico.
La funcionaria también aseguró que distintas agencias federales de Estados Unidos participan en esta estrategia y adelantó que la presión contra las organizaciones criminales se mantendrá más allá de la actual administración estadounidense.
Sus declaraciones se producen en un contexto de tensiones entre México y Estados Unidos derivadas de señalamientos formulados contra exfuncionarios mexicanos, entre ellos el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Hasta ahora, dichas acusaciones no han sido acompañadas de pruebas públicas.
El tema ocurre además en medio del debate sobre el impacto del consumo de drogas en Estados Unidos. De acuerdo con datos citados por Carter, millones de personas en ese país enfrentan trastornos relacionados con el consumo de sustancias, situación que continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades sanitarias y de seguridad.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones que México mantiene una política de respeto a la soberanía nacional y no permitirá acciones que impliquen injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos internos del país.