El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan nuevos cargos en Estados Unidos por presunta conspiración para cometer actos de tortura, acusaciones que se suman al proceso que ambos tienen abierto por delitos relacionados con narcotráfico.
La nueva acusación fue presentada ante una corte federal de Nueva York y sostiene que Maduro, Flores y otros integrantes de su círculo cercano mantuvieron entre 1999 y 2025 un sistema de represión contra opositores y otras personas consideradas una amenaza para su permanencia en el poder. La Fiscalía estadounidense señala que durante ese periodo hubo detenciones, amenazas, persecución, torturas y asesinatos.
El documento judicial atribuye a Maduro la supervisión de organismos militares y de seguridad involucrados en los presuntos abusos. Los fiscales también sostienen que habría ordenado la detención y tortura ilegal de determinadas personas y recibido información sobre actos de tortura cometidos contra prisioneros.
En el caso de Flores, la acusación señala que habría participado en el desarrollo del sistema de represión y ordenado torturas relacionadas con actividades ilícitas de integrantes de su familia.
Entre los casos incluidos en la acusación se encuentran al menos tres ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. De acuerdo con los fiscales, uno de ellos habría sido sometido a privación de alimentos y agua, simulacros de ahogamiento, golpizas, descargas eléctricas e inyecciones forzadas.
La Fiscalía basa parte de los nuevos señalamientos en testimonios de tres ex altos funcionarios del gobierno venezolano. Uno de ellos declaró haber supervisado torturas y haber recibido órdenes para asesinar a personas que se oponían a Maduro, mientras que otros dos reconocieron haber ordenado o participado directamente en actos de tortura contra ciudadanos estadounidenses.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York desde enero de 2026, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados a territorio estadounidense. Ambos se han declarado inocentes de las acusaciones en su contra y su defensa sostiene, además, que deben contar con inmunidad por haber ocupado la jefatura del Estado venezolano.
La solicitud de inmunidad será discutida en una audiencia prevista para el 17 de noviembre. Por otra parte, una petición de Flores para cumplir arresto domiciliario por motivos de salud fue rechazada por el juez, después de que los fiscales argumentaran que existe riesgo de fuga.
Los nuevos cargos se incorporan al proceso penal que ya contempla acusaciones relacionadas con narcotráfico y otros delitos. El juicio está programado para comenzar el 1 de junio de 2027.