El Gobierno de México ha iniciado gestiones para obtener un resarcimiento por parte de la empresa Adidas, tras señalar una posible apropiación cultural en el diseño de unas sandalias que presentan similitudes con un modelo tradicional originario del estado de Oaxaca.
De acuerdo con autoridades locales, el modelo denominado Oaxaca Slip-On, diseñado por el estadounidense de origen mexicano Willy Chavarria en colaboración con la marca alemana, fue lanzado sin el consentimiento ni reconocimiento hacia la comunidad creadora de dicho diseño. En particular, se ha identificado a la comunidad de Villa de Hidalgo Yalalag como la legítima propietaria del patrón cultural empleado.
Este viernes, el gobierno federal informó que Adidas ha accedido a sostener una reunión con autoridades del estado de Oaxaca, quienes han manifestado su inconformidad por el uso no autorizado del diseño.
En este contexto, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, advirtió que también se analiza la posibilidad de emprender acciones legales contra el diseñador Willy Chavarria.
Durante su conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró: "Es una propiedad intelectual, colectiva, tiene que haber un resarcimiento, tiene que cumplirse con la ley del patrimonio y vamos a ver si en la plática se resuelve; estamos también estudiando la vía legal." No obstante, la mandataria no detalló qué tipo de reparación se buscará específicamente.
Willy Chavarria, quien ha sido reconocido por integrar elementos de su herencia chicana en sus diseños, se ha visto envuelto recientemente en otra polémica. A finales de junio, fue criticado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, por presuntamente “glorificar a los criminales” durante su desfile en la Semana de la Moda de París, en el que modelos con tatuajes lucieron prendas blancas y adoptaron posturas que evocaban la imagen de los reclusos del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
En años recientes, México ha alzado la voz en múltiples ocasiones contra la apropiación cultural por parte de marcas internacionales, incluyendo casos vinculados a firmas como Shein, Zara y Carolina Herrera, al considerar que utilizan, sin autorización, elementos del arte y textiles de comunidades indígenas del país.