El robo y la comercialización ilícita de combustibles en México registraron un repunte durante 2025, impactando de manera significativa las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex). De acuerdo con el informe presentado por la paraestatal ante la Bolsa de Nueva York, el volumen promedio de hidrocarburos sustraídos alcanzó los 19 mil 600 barriles diarios, un incremento de 15.3% respecto a los 17 mil barriles diarios reportados en 2024.
Pemex estimó que las pérdidas económicas derivadas del “huachicol” ascendieron a 23 mil 491 millones de pesos en 2025, frente a los 20 mil 529 millones del año anterior. La empresa explicó que el robo de combustibles reduce sus ingresos y afecta la utilidad neta, pues el costo de producción de los productos sustraídos se incluye en el costo de ventas.
Aunque el número de tomas clandestinas disminuyó ligeramente —de 11 mil 774 en 2024 a 10 mil 591 en 2025—, el incremento en el volumen robado refleja una mayor sofisticación de las redes criminales. Pemex reconoció que las estrategias implementadas en coordinación con el gobierno federal “no han dado como resultado una mejora sostenida” en el combate a este delito.
La petrolera señaló que ha reforzado la distribución mediante autotanques y ferrocarril para reducir los piquetes a oleoductos. Sin embargo, advirtió que el problema se agrava por la posible participación de funcionarios y empleados en estas actividades ilícitas, además de riesgos como sabotajes, bloqueos y actos de violencia contra instalaciones estratégicas, que podrían generar pérdidas humanas, daños ambientales y costos millonarios de reparación.