Las exportaciones mexicanas de carne registraron un crecimiento anual de 36.3 por ciento entre enero y mayo de 2026, al sumar mil 689.2 millones de dólares, impulsadas principalmente por el desempeño de la carne de bovino, de acuerdo con datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) elaborados con información de la Agencia Nacional de Aduanas de México. El avance consolida al país como uno de los principales exportadores de proteína animal a nivel internacional.
En volumen, las ventas al exterior alcanzaron 211 mil 930 toneladas, un incremento de 17.6 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Además, el precio promedio de exportación aumentó 15.9 por ciento, al pasar de 6 mil 877 a 7 mil 971 dólares por tonelada, reflejando el fortalecimiento de los precios internacionales de la proteína animal.
La carne de bovino fue el principal motor del crecimiento, con un alza de 46.6 por ciento en el valor de sus exportaciones y un incremento de 21.2 por ciento en el volumen comercializado. El GCMA atribuyó este comportamiento a la fuerte demanda de Estados Unidos, destino de alrededor del 91 por ciento de las exportaciones mexicanas de carne bovina, así como al bajo inventario ganadero registrado en ese país.
El organismo señaló que, pese al cierre de la frontera para la exportación de ganado en pie, situación que generó pérdidas estimadas en 287 millones de dólares, una mayor proporción de animales fue destinada al sacrificio y a la exportación de carne, lo que permitió agregar valor a la producción nacional.
En contraste, las importaciones pecuarias crecieron apenas 0.9 por ciento en valor, mientras que el volumen disminuyó 2.1 por ciento. La carne de cerdo continuó siendo el principal producto importado, mientras que las compras de pollo se redujeron por una mayor oferta interna y menores precios internacionales.