Un grupo de integrantes del Parlamento Europeo analiza promover una investigación sobre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la controversia generada por la decisión que permitió al delantero estadounidense Folarin Balogun disputar un partido del Mundial 2026 pese a haber sido expulsado previamente. La iniciativa busca esclarecer si existió alguna influencia política en el proceso de toma de decisiones del organismo rector del futbol.
La propuesta es encabezada por los eurodiputados Barry Andrews, Lara Wolters y Niels Fuglsang, quienes buscan reunir apoyos para solicitar que las 27 federaciones nacionales de futbol de la Unión Europea pidan formalmente explicaciones a la FIFA sobre el levantamiento de la suspensión automática que correspondía al atacante estadounidense.
En un pronunciamiento conjunto, los legisladores sostuvieron que modificar la aplicación de una sanción durante el desarrollo del torneo representa una afectación a la integridad de la competencia. Además, afirmaron que "una vez más, hemos visto a Infantino y a la FIFA capitular ante las exigencias de la administración Trump".
La polémica surgió después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociera haber conversado con Infantino sobre la expulsión de Balogun. El dirigente de la FIFA respondió que el Comité Disciplinario del organismo actúa de manera independiente y aseguró que las decisiones se toman conforme a los procedimientos establecidos, sin intervención política.
Los impulsores de la investigación consideran que, si se confirma alguna vulneración al principio de neutralidad política dentro de la FIFA, los responsables deberán rendir cuentas, al advertir que este tipo de decisiones puede afectar la credibilidad y la gobernanza del futbol internacional.