El Departamento de Salud de Nueva York informó que se encuentra investigando un brote de la enfermedad del legionario en los vecindarios de Carnegie Hill y Yorkville, en el Upper East Side, donde hasta el 6 de julio se han registrado 23 casos y 17 hospitalizaciones, sin reportes de fallecimientos.
Las autoridades señalaron que la fuente probable de la bacteria Legionella son una o varias torres de enfriamiento en la zona, sistemas de agua que suelen ubicarse en la parte superior de los edificios y que regulan la temperatura de equipos de refrigeración. Actualmente se analizan todas las torres de enfriamiento en los códigos postales 10028, 10128 y 10075.
El brote no está relacionado con el sistema de plomería de los edificios, por lo que los residentes pueden continuar utilizando agua potable, bañarse y cocinar sin riesgo. La enfermedad no se transmite de persona a persona, sino por la inhalación de diminutas gotas de agua contaminada.
Los síntomas incluyen tos, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y dificultad para respirar, que pueden aparecer entre dos días y dos semanas después de la exposición. El riesgo es mayor en personas mayores de 50 años, fumadores, pacientes con enfermedades pulmonares crónicas o con sistemas inmunitarios debilitados.
Las autoridades recomendaron a quienes hayan estado en la zona y presenten síntomas similares a los de la gripe acudir de inmediato a un médico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) subrayan la importancia de un diagnóstico rápido y tratamiento con antibióticos para evitar complicaciones graves como insuficiencia respiratoria o fallo multiorgánico.
Entre las medidas de prevención destacan la limpieza y desinfección regular de torres de enfriamiento, el mantenimiento de niveles adecuados de cloro en piscinas y jacuzzis, así como la purga periódica de grifos y calentadores de agua.