La Federación Colombiana de Futbol condenó las amenazas de muerte dirigidas contra el atacante Jáminton Campaz y su familia, luego de la eliminación de la selección cafetera en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 frente a Suiza. El organismo expresó su respaldo al jugador y solicitó a las autoridades investigar los hechos.
Las amenazas surgieron después del encuentro disputado en Vancouver, donde Colombia quedó fuera del torneo tras empatar sin goles en el tiempo reglamentario y caer 4-3 en la tanda de penales. Durante la prórroga, Campaz desperdició una clara oportunidad de gol al minuto 114, acción que desató una ola de ataques e intimidaciones en redes sociales.
En un comunicado, la Federación rechazó de manera categórica cualquier acto de violencia contra el futbolista y manifestó su solidaridad con él, su familia, el resto de los jugadores y toda la delegación colombiana. Asimismo, pidió a la Fiscalía General de la Nación realizar las investigaciones correspondientes para identificar y sancionar a los responsables de las amenazas.
De acuerdo con reportes de la prensa colombiana, entre los mensajes difundidos en redes sociales hubo amenazas dirigidas incluso a la hija del jugador. Ante la situación, Campaz publicó un mensaje en sus plataformas digitales en el que hizo un llamado a mantener el respeto pese a la frustración por la derrota y aseguró que ninguna pasión deportiva justifica el odio o el miedo.
Medios locales también señalaron que el futbolista, quien milita en Rosario Central de Argentina, optó por no regresar a Colombia en el mismo vuelo que varios de sus compañeros tras la eliminación. El caso ha recordado uno de los episodios más trágicos del futbol colombiano: el asesinato del defensa Andrés Escobar en 1994, semanas después de marcar un autogol durante el Mundial de Estados Unidos.