Por Roberto Noguez Noguez, Notimex
El paro de las plantas cerveceras por la pandemia Covid-19 ha generado un problema de desabasto y alza en los precios del producto en algunas partes del país, con esto una campaña en redes sociales denominada #LaÚltimaChela con la que se exige su distribución, y el temor de la industria por reducir sus niveles de producción para la exportación.
La directora general de Cerveceros de México, Karla Siqueiros, señala que en 2019 la producción de cerveza fue de 124.5 millones de hectolitros y las exportaciones de cerveza fueron de 40.1 millones de hectolitros.
Precisó que el valor de las exportaciones de cerveza fue de 4 mil 858 millones de dólares, lo que representa 25 por ciento de las exportaciones agroindustriales de México y la balanza comercial de cerveza alcanzó un superávit de 4 mil 763 millones de dólares.
“México es el país número uno a escala global de exportación de cerveza, ahora que no estamos produciendo hay muchos compromisos que se tiene que cumplir, podemos pasar de ser potencia exportadora a importadores… el impacto ante la falta producción, exportación y distribución es evidente, impacta en la economía”, afirmó.
El sector genera 650 mil empleos directos e indirectos, desde el campo, producción y comercialización, los cuales están en riesgo de continuar el cierre de sus operaciones.
Además de la cebada viven más de 5 mil familias de agricultores, pero las compañías compraron la que habían acordado, 18 mil toneladas como apoyo; la otra parte que tiene que ver con la comercialización del producto que tiene que ver con las tienditas, restaurantes, teatros, bares, pero puede estar en riesgo la cadena de valor si uno de estos eslabones falta o está flojo.
Karla Siqueiros señaló que están en pláticas con las autoridades para volver a operar y han presentado propuestas para que se les considere una industria esencial, tomando en cuenta el valor de la cadena y el impacto que tiene en miles de familias, ya que cuentan con la capacidad de producir y distribuir con los más altos estándares de seguridad y sanidad.
“Por parte de Sader tuvimos la carta donde se reconoció la relevancia de la cerveza en el sector agroindustrial, la cerveza representa el 25 por ciento de las exportaciones agroindustriales del país, pero por el lado de salud no ha habido apertura para este u otros sectores”, detalló.
“Lo que está es lo que se distribuyó antes de que se parara la producción, nosotros dejamos de producir, dejamos de distribuir, el problema o lo que se está viendo de escases es por la capacidad que tienen los propios negocios de almacenar… desde que paramos el 6 de abril no ha salido ninguna cerveza de ninguna planta o centro de distribución”, precisó Karla Siqueiros.
En las tiendas de autoservicio, la cerveza que aun esta a la venta son marcas importadas o artesanales, cuyo precio normalmente es mayor que las de Grupo Modelo o Heineken, oscilando entre los 30 y 70 pesos.
Mientras que muchas de las tiendas de barrio no cuentan con cerveza desde hace días y otras han tenido que incrementar los precios para costear los costos de traslado desde expendios u abarroteras.
Y es que, por ejemplo, el precio de las “caguamas”, pasó de un promedio de 38 pesos a hasta 55 pesos, lo que representa un incremento de 44.7 por ciento, mientras que los latones de 455 mililitros pasaron de 18 pesos por unidad, hasta los 25 pesos, lo que representa un alza de 38.8 por ciento.