Un campamento improvisado de alrededor de 100 migrantes ha surgido en la frontera entre México y Estados Unidos, específicamente en Ciudad Juárez, ante la incertidumbre generada por la controvertida ley SB4 de Texas, que el gobernador Greg Abbott insiste en aplicar a pesar de fallos judiciales en su contra.
Los migrantes, provenientes principalmente de Centroamérica, llevan cinco días acampando entre el río Bravo y la cerca de alambre de navajas que delimita la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, Estados Unidos. Este grupo se encuentra bajo la vigilancia de la Guardia Nacional de Texas.
Organizaciones religiosas en Ciudad Juárez están preparando suministros de emergencia, incluyendo cobijas, ropa y alimentos, para llevar a los migrantes, quienes enfrentan bajas temperaturas que ponen en riesgo su salud, mientras que los migrantes han expresado su desesperación por la escasez de alimentos y agua, ya que no pueden regresar a México para abastecerse.
Los migrantes se encuentran en una situación de limbo legal debido a la SB4, la cual criminalizaría el ingreso irregular a Texas y facultaría a las fuerzas estatales para realizar arrestos migratorios y deportaciones.
La entrada en vigor de esta ley ha generado caos desde su anuncio, con la Suprema Corte de Estados Unidos primero permitiendo su aplicación antes de escuchar argumentos de fondo, y luego siendo suspendida temporalmente por el tribunal de apelaciones del Quinto Circuito. Sin embargo, Abbott ha anunciado que su gobierno continuará con el arresto de migrantes.
Ante esta situación, los migrantes se han visto obligados a apresurarse hacia la frontera, quedando varados entre el río Bravo y la primera barrera de Estados Unidos, una cerca de alambre de navajas instalada por el gobernador Abbott.
Imagen: Cuartoscuro