La mitad de las niñas que cursan la educación primaria presentan obesidad, de acuerdo con un estudio realizado por especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo que enciende señales de alerta sobre la salud infantil en el país.
El análisis, enfocado en escuelas públicas y privadas, encontró que más del 50 por ciento de las niñas entre ocho y 12 años tienen niveles de grasa corporal superiores a 35 por ciento, lo cual incrementa significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, hipertensión y colesterol alto en la vida adulta.
La investigadora Ana Lilia Rodríguez explicó que este fenómeno puede pasar desapercibido en la niñez, pero sus efectos aparecen con el tiempo, incluso desde edades tempranas. Detalló que el exceso de grasa provoca alteraciones metabólicas, como la resistencia a la insulina, debido a que la glucosa no es procesada adecuadamente por el organismo y se acumula en la sangre.
Aunque el estudio no tiene representatividad nacional, los especialistas observaron que los niveles de adiposidad se mantuvieron en las niñas evaluadas durante el seguimiento, lo que refuerza la preocupación sobre la persistencia del problema.
Asimismo, advirtieron que, pese a las restricciones en la venta de comida chatarra en escuelas, han surgido productos ultraprocesados que aparentan ser saludables al no portar sellos de advertencia, pero cuya calidad nutricional no está garantizada.
Como medida preventiva, recomendaron evitar alimentos con más de cinco ingredientes y fomentar la preparación de comida en casa a partir de productos naturales. También subrayaron que la obesidad en la infancia puede aumentar hasta en 30 por ciento el riesgo de padecer problemas arteriales en la adultez, incluso si posteriormente se alcanza un peso normal.