En la mañana de este lunes, el conflicto salarial de los policías disidentes de la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana (SPSC) escaló nuevamente cuando les fue negado el pago de sus quincenas, a pesar de contar con un amparo federal que ordena su remuneración.
Elementos de esta corporación, quienes se mantienen en paro, acudieron a la sede alterna de la SPSC con la esperanza de cobrar sus sueldos. Sin embargo, se encontraron con la negativa de pago una vez más. En esta ocasión, ni siquiera se les permitió ingresar más allá de la pluma de entrada, intensificando su frustración y descontento.
Este conflicto ha estado latente durante semanas, con numerosos policías denunciando que el gobierno ha dejado de pagar sus sueldos. A pesar de la existencia de un amparo de la justicia federal que ordena el pago inmediato de sus nóminas, las autoridades de la SPSC han persistido en su negativa a cumplir con la orden judicial.
Según declaraciones oficiales de la SPSC, no existe objeción alguna contra 639 elementos de la policía y no se ha encontrado motivo para retener sus salarios. No obstante, en la práctica, el acceso a sus sueldos sigue siendo denegado, dejando a los elementos en una situación crítica.
En medio de esta tensa situación, la gobernadora Layda Sansores visitó la sede alterna de la SPSC esta mañana. Los agentes en huelga esperaban que la mandataria ofreciera respuestas y soluciones a su problemática. Sin embargo, Sansores salió del lugar en sus vehículos oficiales sin detenerse a dialogar con los policías, lo que incrementó la frustración entre los elementos afectados.
Los policías disidentes continúan exigiendo el cumplimiento del amparo y el pago inmediato de sus sueldos atrasados, mientras el conflicto sigue sin una resolución clara en el horizonte.