Julián Quiñones encendió el Estadio Ciudad de México al minuto 25 con un disparo potente que se convirtió en el gol más emocionante del cruce entre México y Ecuador en la fase eliminatoria del Mundial 2026. El delantero se abrió espacio dentro del área y colocó el balón en un ángulo imposible para Hernán Galíndez, quien no pudo evitar que la pelota terminara en el fondo de la red.
La anotación desató la euforia de la afición mexicana y marcó el ritmo del partido, consolidando a Quiñones como protagonista del encuentro. Su gol no solo dio ventaja en el marcador, sino que también fortaleció la confianza del conjunto tricolor en su camino hacia los octavos de final.