Jaime Arturo Ruiz | @
jaimeruizmxjaime@primermovimiento.com
- Con un motor turbo de 235 hp, tracción integral AWD, tres pantallas de 12.3 pulgadas y un arsenal de asistencias a la conducción, el Geely Monjaro 2026 busca posicionarse como una alternativa seria dentro del territorio de los SUV de corte premium.
El mercado mexicano de los SUV ha cambiado radicalmente. Ya no basta con ofrecer una carrocería elevada, una pantalla táctil y una larga lista de accesorios para llamar la atención. El consumidor actual exige diseño, desempeño, tecnología, seguridad y una experiencia interior que justifique el precio.
Precisamente en ese escenario aparece Geely Monjaro, un SUV que apuesta por jugar en una categoría superior a la que tradicionalmente asociamos con las marcas chinas.
Por dimensiones, Monjaro se coloca entre los propios Starray y Okavango dentro de la oferta de Geely en México. Con 4,770 mm de largo, 1,895 mm de ancho, 1,689 mm de alto y una distancia entre ejes de 2,845 mm, tiene una presencia considerable sobre el asfalto. Su peso vehicular es de 1,770 kg y ofrece espacio para cinco pasajeros.
Diseño: presencia sin excesos
El lenguaje exterior del Monjaro apuesta por una estética sofisticada, con superficies limpias y proporciones que transmiten solidez. La parrilla frontal de grandes dimensiones domina la vista y se complementa con iluminación LED, mientras que los rines de 20 pulgadas con neumáticos 245/45 R20 aportan una postura particularmente contundente.
La fórmula se completa con techo panorámico corredizo, rieles en el techo, espejos exteriores calefactados y eléctricamente plegables, sensores de lluvia y una cajuela eléctrica con apertura manos libres y altura regulable.
Es un diseño que busca acercarse más al concepto de un SUV ejecutivo que al de un vehículo meramente utilitario.
Un interior que apuesta por el efecto “wow”
Si hay un apartado en el que el Monjaro quiere marcar distancia es en la cabina.
El elemento más llamativo es el tablero con tres pantallas de 12.3 pulgadas: una funciona como cuadro de instrumentos, otra concentra el sistema de infoentretenimiento y una tercera está destinada al acompañante. Todo el conjunto está impulsado por un procesador Qualcomm Snapdragon 8155, mientras que el sistema multimedia ofrece Bluetooth, Apple CarPlay inalámbrico y función de espejo para smartphone.
La experiencia tecnológica se acompaña con un sistema de audio HARMAN INFINITY de 12 bocinas, dos de ellas integradas en la zona de la cabecera del conductor, además de cargador inalámbrico y Head-Up Display.
En otras palabras, el Monjaro no utiliza la tecnología únicamente como argumento de venta: la convierte en uno de los principales protagonistas de la experiencia a bordo.
El confort tampoco se queda atrás. El conductor dispone de asiento con ajuste eléctrico de ocho posiciones, ajuste lumbar eléctrico y memoria, además de función de masaje. El asiento del copiloto también incorpora ajuste eléctrico y memoria, mientras que los asientos delanteros cuentan con ventilación. La segunda fila puede plegarse en configuración 60:40 y dispone de ajuste eléctrico de inclinación del respaldo.
A esto se suma un climatizador automático de tres zonas, con control independiente para la segunda fila, sistema de control de calidad del aire y filtro CN95.
El resultado es una cabina que prioriza el confort de todos los ocupantes, no únicamente del conductor.
2.0 turbo y tracción AWD: el Monjaro también sabe moverse
Debajo del cofre encontramos uno de los argumentos más sólidos del vehículo: un motor de cuatro cilindros 2.0 litros turboalimentado, con 235 hp a 5,500 rpm y 350 Nm de torque entre 1,800 y 4,500 rpm.
La mecánica está asociada a una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción integral AWD. La combinación permite al Monjaro alcanzar una velocidad máxima de 215 km/h y realizar el 0 a 100 km/h en 8.4 segundos, de acuerdo con las cifras oficiales.
No estamos, por tanto, ante un SUV pensado exclusivamente para desplazamientos urbanos.
Geely incorpora siete modos de manejo: Intelligence, Eco, Comfort, Sport, Snow, Off-Road y Sand. La diversidad de programas deja claro que la marca pretende que el Monjaro pueda adaptarse a distintos escenarios, desde el uso cotidiano hasta superficies de menor adherencia.
Además, cuenta con dirección eléctrica asistida, suspensión delantera tipo MacPherson y trasera Multi-link, así como control de amortiguación continuo (CCD). Este último elemento es especialmente relevante porque permite plantear un equilibrio entre confort y control de la carrocería que resulta difícil de conseguir con una puesta a punto convencional.
El espacio: familiar sin renunciar al estilo
Con una distancia entre ejes de 2,845 mm, Monjaro ofrece una configuración interior pensada para cinco ocupantes. La segunda fila reclinable y el climatizador independiente contribuyen a que los pasajeros traseros no sean simples acompañantes de segunda categoría.
La cajuela ofrece 562 litros con los asientos en posición normal y hasta 1,320 litros con la segunda fila abatida. El tanque de combustible tiene capacidad para 62 litros.
Son cifras que refuerzan su carácter de SUV familiar, aunque con una presentación que busca alejarlo del concepto tradicional de vehículo práctico y acercarlo al de vehículo aspiracional.
Seguridad: tecnología que trabaja detrás del volante
El apartado de seguridad es probablemente uno de los más completos de la propuesta.
Monjaro incorpora un paquete de sistemas ADAS que incluye frenado autónomo de emergencia, alerta de colisión frontal, control crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, asistente de mantenimiento de carril de emergencia, detector de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero, asistente de cambio de carril y reconocimiento de señales de tránsito, entre otras funciones.
También incorpora control inteligente de luces altas, control inteligente de velocidad crucero, advertencia de salida de carril y advertencia de apertura segura de puertas traseras.
La seguridad pasiva incluye seis bolsas de aire —frontales, laterales y de cortina—, cinturones de tres puntos para todas las plazas, ISOFIX, ABS, EBD, control electrónico de estabilidad BOSCH, control de tracción, monitor de presión de llantas y sensores de estacionamiento delanteros y traseros.
A ello se suma una de las herramientas más interesantes para maniobras urbanas: la visión panorámica de 540°.
En un SUV de casi 4.8 metros de longitud, esta tecnología no es un simple gadget; puede convertirse en una herramienta cotidiana para estacionarse y maniobrar en espacios reducidos.
Eficiencia: el precio de mover 1,770 kilos
Monjaro no pretende ser un campeón del consumo, y sería poco realista esperar lo contrario de un SUV de estas dimensiones, con motor 2.0 turbo y tracción integral.
La ficha técnica reporta 11.30 km/l en ciudad, 17.60 km/l en carretera y 13.47 km/l en ciclo combinado. Aquí el enfoque resulta claro: Geely prioriza desempeño, espacio, equipamiento y capacidad de tracción por encima de una búsqueda obsesiva por reducir el consumo.
La propuesta de valor
Uno de los puntos más interesantes de Monjaro está en la cantidad de equipamiento que concentra.
Actualmente, Geely México la ofrece en $699,990 MXN.
La pregunta importante, sin embargo, no es únicamente cuánto cuesta.
Es qué ofrece a cambio.
Y la respuesta es contundente: un SUV AWD con 235 hp, transmisión automática de ocho velocidades, suspensión Multi-link trasera, CCD, tres pantallas de 12.3 pulgadas, audio Harman Infinity, HUD, climatizador de tres zonas, techo panorámico, asientos delanteros ventilados y masaje para el conductor, además de un paquete muy amplio de asistencias avanzadas a la conducción.
¿Dónde está el verdadero reto?
Monjaro llega a un mercado en el que el consumidor mexicano ya tiene muchas alternativas. Su principal desafío, por ello, no está necesariamente en la ficha técnica. Ahí tiene argumentos de sobra.
El verdadero examen está en la experiencia a largo plazo: calidad percibida después de varios años, confiabilidad, servicio posventa, disponibilidad de refacciones y valor de reventa.
Geely, por su parte, ofrece una garantía de cinco años o 150,000 kilómetros para el vehículo y ocho años o 250,000 kilómetros para el tren motriz, además de asistencia en el camino las 24 horas, los 365 días del año.
Nuestra experiencia
La Geely Monjaro 2026 es una declaración de intenciones.
No intenta competir únicamente por precio ni ser simplemente otro SUV chino con una pantalla grande. Su propuesta combina dimensiones generosas, una mecánica turbo de 235 hp, tracción integral, suspensión sofisticada, una cabina cargada de tecnología y un paquete de seguridad que, sobre el papel, está a la altura de productos de categorías superiores.
Su mayor fortaleza es precisamente esa combinación: equipamiento, desempeño y sensación de producto premium en un solo paquete.
Hay, además, una característica que resulta difícil ignorar: Monjaro ofrece prácticamente todo lo que el comprador moderno espera encontrar en un SUV de gama alta —conectividad, confort, asistencias de conducción, cámaras, HUD, audio premium y múltiples configuraciones de manejo— sin convertir la lista de opciones en una sucesión interminable de extras.
La incógnita, como ocurre con cualquier modelo relativamente nuevo para el mercado mexicano, estará en su desempeño a largo plazo y en cómo evolucione su valor de reventa.
Pero si juzgamos al Monjaro por lo que ofrece desde el primer kilómetro, el diagnóstico es claro: Geely no llegó con este SUV para participar; llegó para disputar territorio en una categoría donde hasta hace poco las marcas tradicionales tenían prácticamente todo el protagonismo.
Geely Monjaro 2026
Motor: 2.0 Turbo
Potencia: 235 hp
Torque: 350 Nm
Transmisión: Automática de 8 velocidades
Tracción: AWD
0-100 km/h: 8.4 s
Velocidad máxima: 215 km/h
Capacidad: 5 pasajeros
Cajuela: 562 / 1,320 litros
Rines: 20 pulgadas
Precio de referencia: desde $699,990 MXN
Garantía: 5 años/150,000 km; tren motriz 8 años/250,000 km