Un total de 33 personas defensoras de derechos humanos han sido asesinadas en Oaxaca durante el gobierno de Salomón Jara Cruz, de acuerdo con organizaciones civiles que advierten un deterioro en las condiciones de seguridad para el activismo en la entidad.
El balance forma parte de un informe presentado por colectivos, en el que se documenta que, además de los homicidios, se han registrado decenas de agresiones contra personas defensoras y organizaciones sociales en los primeros años de la actual administración estatal. Entre estos hechos se incluyen ataques directos, amenazas y otros actos de violencia vinculados a la defensa del territorio y los derechos humanos.
Las organizaciones señalaron que una parte importante de estas agresiones está relacionada con conflictos territoriales y proyectos de desarrollo, como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, donde se concentran diversos intereses económicos y sociales que han incrementado el riesgo para las comunidades y sus líderes.
Asimismo, denunciaron que la respuesta institucional ha sido insuficiente, al acusar omisiones, falta de atención efectiva y escasa implementación de medidas de protección para quienes enfrentan situaciones de riesgo por su labor.
En este contexto, los colectivos hicieron un llamado a las autoridades para reforzar las políticas de prevención, garantizar justicia en los casos de violencia y establecer mecanismos efectivos que permitan salvaguardar la integridad de las personas defensoras en Oaxaca.