La empresa Ingemar, vinculada con el contrabando de más de 15 millones de litros de combustible desde Estados Unidos hacia México, conserva cuatro permisos vigentes para importar hidrocarburos, luego de ganar juicios de amparo que obligaron a las autoridades a mantener sus autorizaciones, según información pública de la Secretaría de Energía.
En paralelo, la Fiscalía General de la República (FGR) investiga al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, por su presunta participación en el llamado huachicol ferroviario. Las indagatorias señalan que entre enero y julio de 2025 la organización habría realizado 4 mil 238 operaciones de importación a través de las aduanas de Nuevo Laredo, Ciudad Camargo, Matamoros y Reynosa, en Tamaulipas. Cada carrotanque reportaba 10 mil litros, aunque en realidad ingresaba hasta 110 mil litros de gasolina o diésel, evadiendo impuestos y normas de importación.
El primer permiso vigente, con número 1701C123000151, autoriza la importación de gasolina con octanaje de 87 a 92, hasta por 216 millones de litros, con vencimiento el 26 de diciembre de este año. Otro permiso, registrado como 1701C123000152, permite importar gasolina de 92 a 95 octanos, con un límite de 102 millones 240 mil litros, cuya vigencia se extendió por amparo judicial.
Asimismo, la empresa cuenta con la autorización 1701C123000153 para importar diésel y mezclas con bajo contenido de azufre, hasta por 173 millones 280 mil litros, y el permiso 1701C123000154 para turbosina y keroseno, con un máximo de 7 millones 200 mil litros.
Las operaciones de Ingemar, de la cual Ruffo Appel es accionista mayoritario, habrían causado daños al erario federal por más de cuatro mil millones de pesos en el primer semestre de 2025, según la FGR.