La cifra de personas fallecidas por la devastadora riada registrada en el norte de Nepal aumentó a 359, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por el desastre.
De acuerdo con el último balance de las autoridades nepalesas, 445 personas han sido rescatadas con vida después de que una repentina crecida de agua provocara graves daños en distintas localidades de la región fronteriza con el Tíbet.
El distrito de Rasuwa, ubicado en la provincia de Bagmati, fue una de las zonas más afectadas por la fuerza de la corriente. La riada arrasó viviendas, carreteras, puentes e infraestructura, además de interrumpir las comunicaciones y dificultar el acceso de los equipos de emergencia.
La emergencia también ha generado preocupación por la cantidad de personas que permanecen desaparecidas. Según el balance más reciente, al menos 644 turistas registrados en la zona del desastre continúan sin ser localizados, por lo que las autoridades mantienen los operativos de búsqueda.
Las labores de rescate se desarrollan bajo condiciones complicadas debido a los daños en las vías de comunicación y a las características montañosas del territorio. Los equipos de emergencia continúan ingresando a las áreas afectadas para localizar a personas que pudieran permanecer con vida y recuperar a las víctimas.
El desastre también alcanzó zonas del Tíbet, donde se reportaron fallecimientos y personas desaparecidas. Las autoridades de Nepal y China mantienen operaciones de emergencia para atender a las comunidades afectadas y localizar a quienes permanecen sin ser encontrados.