El príncipe Harry y Meghan Markle regresaron este miércoles al Reino Unido junto con sus dos hijos, Archie y Lilibet, seis años después de trasladarse a Estados Unidos y apartarse de sus funciones como miembros activos de la familia real británica.
La familia llegó en un vuelo privado procedente de California al aeropuerto de Birmingham y tiene previsto permanecer durante un periodo prolongado en el país. Los duques de Sussex se instalarán en una residencia privada fuera de Londres, aunque no se ha confirmado públicamente la ubicación exacta de la vivienda.
El regreso ocurre seis años después de que Harry y Meghan anunciaran su decisión de dejar de desempeñar funciones oficiales dentro de la monarquía y trasladaran su residencia a California. La pareja no retomará actividades oficiales como integrantes activos de la familia real y continuará desarrollando sus proyectos personales y profesionales.
Sus hijos, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, comenzarán sus estudios en una escuela británica en septiembre, uno de los principales cambios derivados del regreso de la familia al Reino Unido.
Harry y Meghan mantendrán su residencia en Montecito, California, por lo que su regreso al Reino Unido no supone el abandono definitivo de Estados Unidos. Meghan continuará al frente de su proyecto empresarial As Ever, mientras Harry prevé concentrarse en actividades benéficas y en compromisos relacionados con los Juegos Invictus.
El retorno también se produce en un contexto de acercamiento entre Harry y su padre, el rey Carlos III. Recientemente, el monarca pudo convivir con sus nietos por primera vez desde 2022, mientras que la relación entre Harry y su hermano, el príncipe Guillermo, continúa marcada por el distanciamiento.
La seguridad de la familia durante su estancia en el Reino Unido permanece como uno de los asuntos pendientes, luego de que Harry perdiera una disputa legal relacionada con las medidas de protección financiadas con recursos públicos y solicitara una nueva evaluación de sus condiciones de seguridad.
El regreso de los duques de Sussex representa un nuevo capítulo en la relación de la pareja con el Reino Unido, aunque no implica su reincorporación a las labores oficiales de la monarquía.