En el escenario político mexicano, la aprobación de los gobernadores estatales es un indicador crucial de su desempeño y respaldo por parte de la ciudadanía. En el reciente "Ranking Mitofsky Capítulo: gobernadores y gobernadoras de México", correspondiente al mes de agosto, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona (RGC), ha vuelto a sobresalir como uno de los líderes más admirados en el país.
Con una aprobación del 59.0%, Ricardo Gallardo Cardona se posiciona como el segundo gobernador mejor aprobado de México, consolidando su popularidad entre los habitantes de San Luis Potosí.
En la cima de la lista se encuentra Mauricio Villa, Gobernador de Yucatán, con un sólido 59.6%, mientras que en tercer lugar figura Miguel Riquelme, gobernador de Coahuila, con un respetable 58.8% de aprobación.
La cifra total de aprobación para el mes de agosto se ubicó en un 50.2%, presentando una ligera disminución con respecto al mes anterior, que registró un 50.8%. Este ligero cambio, de apenas 0.6 puntos, refleja la dinámica en evolución de la percepción pública hacia los gobernantes estatales.
Es notable que, de los 32 mandatarios evaluados, en 31 casos se observó una disminución en sus índices de aprobación, lo que resalta la complejidad de gobernar en el contexto actual. Sin embargo, en un caso particular, el de Marina del Pilar, gobernadora de Baja California, la aprobación se mantuvo constante en un sólido 52.4%.
Al cierre de agosto de 2023, un total de 19 gobernadores contaban con un nivel de aprobación alta, oscilando entre el 60% y el 50%. Entre estos destacados mandatarios se encuentran Mauricio Vila (Yucatán), con una aprobación del 61.9%, y el mencionado Ricardo Gallardo (SLP), con un destacado 59%. Estos resultados son un testimonio del respaldo y satisfacción de la población hacia sus líderes estatales.
Por otro lado, en 11 entidades se indicó que sus respectivos gobernadores mantenían un nivel de aprobación medio, situado entre el 40% y el 49%. Finalmente, en dos estados se manifestó una aprobación baja, por debajo del 40%, lo que subraya la diversidad de opiniones y desafíos que enfrentan los gobernantes en México.
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