Por Alondra Espinoza
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Al grito de “Ni una bata más”, estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), iniciaron un paro de actividades para sumarse a las manifestaciones que comenzaron desde el martes 25 de febrero para condenar el asesinato de tres de alumnos de medicina, uno de ellos compañero de su colegio, y dos colombianos que llegaron de intercambio a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), además de un conductor de UBER.
A partir de las seis de la mañana, comités universitarios ocuparon los accesos de Ciudad Universitaria (CU), así como en las escuelas y facultades del Área de la Salud y del Complejo. En la Facultad de Medicina, el paro total se declaró desde el martes a la misma hora que la iniciada el día de ayer, inclusive se colocaron candados para evitar la reapertura del plantel ubicado en la calle 13 Sur de la capital poblana.
Mientras esto ocurría, la Fiscalía General del Estado de Puebla, informó en conferencia de prensa que tres personas presuntamente implicadas en el multihomicidio de los estudiantes Francisco Javier Tirado, de 22 años, Ximena Quijano Hernández, de 25 años y José Antonio Parada Cerpa, de 22 años, así como del chofer José Manuel Vital, fueron detenidas, entre ellos Pablo Jesús “N” de 46 años, Ángel “N” de 23 y Lisset..
Además, el encargado de despacho del organismo, Gilberto Higuera, detalló que las investigaciones apuntan a que durante el Carnaval de Huejotzingo, al que asistieron previo a su homicidio el fin de semana, una mujer, a quien identificó con el nombre de Lisseth “N” de, trató de robarle su sombrero a Ximena Quijano, quien se lo impidió. De hecho, revelaron que el cuerpo de ella es con el que más se ensañaron los culpables, ya que tenía más impactos de bala.
De igual manera, la Fiscalía, también sigue una línea de investigación en la que presuntos huachicoleros están detrás del asesinato de los jóvenes, debido a que en el lugar donde fue hallado el vehículo con la víctimas en su interior, los peritos de la dependencia localizaron una toma clandestina de gasolina. Sin embargo, aun no logran esclarecer una conexión con los presuntos huchicoleros.
En la madrugada del 25 de febrero, llegó a la funeraria el cuerpo de Francisco Javier, estudiante de la BUAP donde sus familiares y amigos estaban esperando al joven para darle un último adiós. Por su parte, los familiares de los dos estudiantes colombianos, Ximena y José, agradecieron el apoyo de la Fundación Universitaria Sanitas (en Colombia), de la UPAEP, así como de del Servicio Médico Forence del Tribunal Superior de Justicia, para entregarles el cuerpo de sus hijos y facilitar los trámites respectivos para su traslado a Bogotá, para despedirlos en su tierra.