Acatlán de Osorio, Pue. — Durante siete días consecutivos, el personal especializado de la Coordinación General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres ha trabajado sin interrupción para controlar el incendio que afecta al relleno sanitario de este municipio. Tras una semana de labores ininterrumpidas, los reportes oficiales indican que se ha logrado un avance del 85 por ciento en el control del siniestro. Además, se ha alcanzado un 75 por ciento de liquidación del fuego, lo que representa un progreso significativo en las operaciones de combate.
A pesar de estos resultados, el incendio no ha sido completamente extinguido. Dentro del relleno sanitario aún existen puntos activos que, debido a la presencia de viento, presentan reactivaciones constantes. Estas reactivaciones representan un riesgo potencial de propagación hacia las zonas colindantes, por lo que los equipos de combate mantienen una vigilancia permanente y continúan con acciones de mitigación. Las labores de enfriamiento y control se realizan en diferentes áreas del sitio para evitar que el fuego se reavive y se extienda a áreas cercanas.
Las acciones de combate se han desarrollado con mayor eficiencia gracias al apoyo de maquinaria tanto estatal como municipal. Esta maquinaria ha sido fundamental para realizar trabajos de remoción y recubrimiento del material combustible que alimenta el fuego. La remoción del material permite aislar las zonas afectadas y el recubrimiento ayuda a sofocar las llamas, acelerando así las tareas de control y liquidación. La coordinación entre los diferentes niveles de gobierno ha sido clave para optimizar los recursos disponibles y mantener un ritmo constante de trabajo.
Los trabajos de combate continuarán de manera coordinada e interinstitucional hasta lograr la extinción total del incendio. Así lo ha instruido el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, quien ha dado seguimiento puntual a las operaciones desde el inicio de la emergencia. Las autoridades locales y estatales reiteran su compromiso de no cesar las labores hasta que el fuego quede completamente sofocado, garantizando así la seguridad de la población y la protección del medio ambiente en la región.