El gobierno de Estados Unidos detuvo los ataques aéreos contra Irán después de 14 días consecutivos de operaciones militares, decisión que abre la posibilidad de retomar negociaciones diplomáticas. El presidente Donald Trump ordenó la suspensión con el argumento de “dar espacio a la diplomacia”, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
La pausa sorprendió a aliados como Israel, que esperaba nuevos bombardeos esa misma noche. Sin embargo, la administración estadounidense optó por posponerlos para ofrecer a Teherán una oportunidad de diálogo. El ministro de Sanidad iraní, Hossein Kermanpour, celebró que ninguna región del país fue alcanzada en la última jornada de ataques.
La escalada comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Trump dio por terminado un memorando de entendimiento que mantenía en pausa las agresiones. En las últimas dos semanas, al menos 18 militares estadounidenses han perdido la vida, mientras que el precio del petróleo se disparó hasta rozar los 100 dólares por barril, el nivel más alto desde mayo.
Qatar anunció la reanudación de la navegación marítima tras más de 10 días de suspensión, lo que refleja un ligero alivio en la crisis regional. No obstante, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán advirtió que continuará atacando intereses estadounidenses “hasta la rendición total del enemigo”, lo que mantiene la incertidumbre sobre la duración de la tregua.