El partido entre Newcastle United y Sunderland fue detenido momentáneamente durante la segunda mitad luego de que se registraran insultos racistas desde las tribunas contra el defensor del Sunderland, Lutsharel Geertruida.
El incidente ocurrió alrededor del minuto 52 en el estadio St James’ Park, cuando el árbitro Anthony Taylor decidió parar el encuentro durante algunos minutos tras recibir el aviso del capitán del Sunderland, Granit Xhaka. La acción se dio mientras el jugador del Newcastle, Sven Botman, recibía atención médica, momento en el que se reportaron los abusos, lo que activó el protocolo antidiscriminación de la liga.
Tras lo ocurrido, la Premier League condenó los hechos y aseguró que se realizará una investigación exhaustiva, subrayando que “el racismo no tiene lugar en nuestro juego”. Tanto el Sunderland como el Newcastle manifestaron su rechazo a este tipo de conductas, mientras que el técnico del conjunto visitante, Régis Le Bris, destacó la importancia de denunciar estas situaciones y respaldar al jugador afectado.
En lo deportivo, el Newcastle se había adelantado en el marcador con un gol tempranero de Anthony Gordon; sin embargo, el Sunderland reaccionó tras la reanudación y logró remontar con anotaciones de Chemsdine Talbi y Brian Brobbey para imponerse 2-1.
Fuera del terreno de juego, también se reportaron incidentes entre aficionados antes del inicio del partido, lo que derivó en al menos una detención por parte de la policía local, en medio de un ambiente tenso que marcó el desarrollo del derbi.