La Avenida del Imán se convirtió en un escenario vibrante de música, danza y color durante la inauguración de la Copa del Mundo 2026. Comparsas y asistentes se reunieron en Santa Úrsula para celebrar con entusiasmo el inicio del torneo, transformando las calles en un carnaval que culminó en el Estadio Ciudad de México.
El ambiente estuvo marcado por la presencia de grupos con atuendos tradicionales, penachos y tambores que evocaban raíces ancestrales. Entre ellos, Quetzali y Donají, acompañados de su xoloitzcuintle, destacaron con trajes llenos de color y pasos de baile que simbolizaban orgullo cultural. “Venimos a honrar a nuestros ancestros y mostrar que esta tierra tiene raíces profundas, más allá del futbol”, expresó Quetzali, mientras Donají subrayó la importancia de recordar la identidad en un evento global.
La celebración también tuvo un matiz internacional con la participación de visitantes chilenos, quienes portaron vestimenta típica y compartieron bailes con los asistentes, reforzando el carácter multicultural de la fiesta. Entre banderas, música y alegría, la inauguración del Mundial 2026 se vivió como un encuentro de culturas que reflejó la unión y la euforia que despierta el futbol.