Claudia Bolaños
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) rindió homenaje y despidió con reconocimiento a los perros rastreadores Owen, Bosco, Nixon y Osbur, quienes concluyeron una trayectoria de siete años de servicio en labores de seguridad e inspección aduanera junto con sus manejadores.
Durante la ceremonia de retiro, autoridades destacaron que estos binomios caninos representan una de las capacidades operativas más importantes de la institución, debido a su entrenamiento especializado y su capacidad para detectar narcóticos, armas, explosivos, divisas y otras mercancías que representan riesgos para la seguridad nacional.
El titular de la ANAM señaló que, aunque la institución avanza hacia un modelo de aduanas modernas, inteligentes y seguras basado en tecnología, análisis de datos y gestión de riesgos, la capacidad de detección de los binomios caninos continúa siendo insustituible.
Explicó que la efectividad de estos equipos depende de la relación construida entre el manejador y el ejemplar, basada en confianza, disciplina, comunicación y trabajo constante. Destacó que detrás de cada operativo exitoso existen horas de entrenamiento y el compromiso del personal encargado de su preparación y cuidado.
Durante el acto, se reconoció también la labor de la Unidad Canina Central de la ANAM, que fortaleció sus capacidades operativas con nuevas instalaciones, programas de reproducción y adiestramiento, así como con el despliegue de binomios especializados en las aduanas del país.
Desde septiembre de 2024, la Unidad Canina Central trasladó sus instalaciones de Casa de Tlalpan, en la Ciudad de México, al estado de Querétaro, donde cuenta con un complejo de aproximadamente 13 hectáreas integrado por un edificio administrativo, 182 estancias caninas, un circuito de actividad y un hospital médico veterinario.
Esta infraestructura permite brindar atención a nueve aduanas del país y optimizar recursos para las labores de entrenamiento, cuidado y operación de los ejemplares.
Como parte del programa de reproducción, la unidad reportó 78 nacimientos de perros detectores, de los cuales 26 ya fueron distribuidos en diferentes aduanas. Además, incorporó técnicas de reproducción asistida con una primera inseminación artificial exitosa.
Las autoridades señalaron que desde 2025 se fortalecieron los programas de adiestramiento mediante la incorporación de precursores químicos, lo que permitió ampliar de ocho a 12 los aromas condicionados para la detección de sustancias y mejorar las capacidades de inspección.
Asimismo, la Unidad Canina Central participó con binomios especializados en detección de explosivos en los principales aeropuertos del país con motivo de la Copa Mundial de Futbol, como parte de las acciones preventivas de seguridad.
Entre sus principales funciones se encuentran la producción, crianza y entrenamiento de perros detectores; la capacitación de oficiales de comercio exterior como manejadores caninos; el despliegue de binomios a las 50 aduanas del país y los programas de retiro para los ejemplares que concluyen su etapa operativa.
Durante la ceremonia se informó que los perros retirados Owen, Bosco, Nixon y Osbur serán adoptados por sus propios entrenadores, quienes continuarán brindándoles cuidado después de los años de servicio compartido.
Autoridades destacaron que la labor de estos binomios dejó un legado de disciplina, lealtad y compromiso, al contribuir al fortalecimiento de la seguridad nacional, la protección de la salud pública, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de un comercio exterior más seguro.