Claudia Bolaños
Representantes de la gallística, tauromaquia y ganadería solicitaron al Senado de la República no avanzar en la dictaminación de la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales sin antes escuchar a los sectores involucrados y evaluar las posibles consecuencias económicas, sociales, jurídicas y culturales.
De acuerdo con los representantes, las tres actividades generan en conjunto más de 2.5 millones de empleos directos e indirectos y una actividad económica superior a 170 mil millones de pesos, además de mantener cadenas productivas relacionadas con el campo, la ganadería, el comercio, los servicios y el turismo.
Manuel Sescosse, presidente de Tauromaquia Mexicana, afirmó que los sectores no buscan frenar una legislación en materia de bienestar animal, sino participar en la discusión de una propuesta que, sostuvo, tendrá consecuencias para sus actividades.
“No se puede legislar sobre nosotros sin escucharnos”, señaló.
Los representantes argumentaron que la legislación podría afectar actividades que actualmente son legales, así como el sustento de miles de familias y el ejercicio de determinadas libertades.
Efraín Rábago Echegoyen, de Tradiciones Unidas por México AC, sostuvo que la regulación y la prohibición no son necesariamente equivalentes.
“Regular no puede significar prohibir. El bienestar animal y el ejercicio de las libertades no son incompatibles”, aseguró.
Los sectores solicitaron a las comisiones de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático y de Estudios Legislativos abrir un espacio formal de diálogo antes de avanzar en la dictaminación, con el propósito de exponer y analizar las implicaciones económicas, jurídicas, sociales y culturales del proyecto.
También manifestaron su disposición a participar en la discusión y aportar información y propuestas para una legislación que, plantearon, proteja el bienestar animal y considere a las actividades y personas que podrían resultar afectadas por sus disposiciones.