Francisco “N”, un electricista de 35 años, falleció en la clínica 49 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Los Mochis, donde había estado internado durante 25 días debido a las lesiones en la cabeza y la espalda sufridas tras caer desde una altura de más de 12 metros mientras trabajaba.
El accidente ocurrió el 4 de octubre en el ejido México, municipio de Ahome, su lugar de origen. Al parecer, una leve descarga eléctrica provocó que perdiera el equilibrio y cayera. Fue trasladado a un hospital para recibir atención médica.
Durante su estancia en el IMSS, su condición se deterioró y finalmente falleció a causa de las severas lesiones.
Este no es el único accidente reciente. El 3 de septiembre, otro electricista de 50 años, David “N”, murió tras tocar cables de alta tensión mientras trabajaba en el techo de una casa en Culiacán. La descarga eléctrica le causó graves quemaduras y su cuerpo tuvo que ser recuperado por los cuerpos de emergencia.
Poco antes, un pintor de 40 años, Andrés Humberto “N”, sufrió un accidente similar en una tienda departamental en Culiacán, donde tocó cables de alta tensión con su herramienta y cayó fulminado. Al llegar los paramédicos, no presentaba signos vitales y también tenía quemaduras graves.