El pasado 29 de noviembre, un juez vinculó a proceso a 14 personas acusadas de irrumpir en el Congreso de Nuevo León con el objetivo de impedir el nombramiento de Luis Enrique Orozco como gobernador interino. Este nombramiento se produjo tras la salida de Samuel García Sepúlveda, quien abandonó sus aspiraciones presidenciales.
Según informó la Fiscalía de Nuevo León, después de 28 horas de audiencia, el juez determinó que existían suficientes elementos para vincular a proceso a Verónica Janeth, Dulce Reyna, Nirvana Irlanda, Catherine Alexa, Myrna Olivia, Gerardo Rómulo, Esaú Jonathan, Francisco Gerardo, Maycol Leobardo, Jorge Luis, Miguel Ángel, Hiram Eliud, Julio César y Carlos Antonio. A todos ellos se les impuso la medida cautelar de arraigo domiciliario.
Estas personas son señaladas como parte del grupo que ingresó al Congreso local durante la sesión en la que se debatía el nombramiento del gobernador interino. El enfrentamiento se caracterizó por gases, jaloneos y gritos de los manifestantes, algunos de los cuales estaban encapuchados.
Durante el tumulto, se escucharon consignas como "¡fuera el PRIAN!", "¡corruptos!" y "¡vendidos!". La mayoría de los legisladores atribuyeron a simpatizantes de Samuel García la interrupción de la sesión, con el objetivo de presionar al poder Legislativo para que no se concretara el nombramiento.
Aunque los manifestantes estaban presentes desde el inicio de la sesión como invitados, exigieron más espacios para seguir el debate y corear sus consignas. Se negaron a trasladarse a un salón alternativo y se aglomeraron en la entrada del salón de plenos, llegando incluso a subir a la tribuna para gritar sus consignas.
El presidente del Congreso, Mauro Guerra Villarreal, se mantuvo firme en continuar con la sesión a pesar del humo causado, según reportes, por extintores. En dos intervenciones, acusó a Samuel García y a la "nueva política" de fomentar este tipo de ambiente. A pesar de los gritos de los manifestantes, Guerra Villarreal se negó a suspender la sesión y solicitó la presencia de la fuerza pública cuando algunas personas intentaron arrebatar el micrófono a los legisladores.
Foto por Cuarto Oscuro