Una jueza de control del Poder Judicial del Estado de México vinculó a proceso a Carlos “N”, Lilia “N” y Ana Lilia “N” por el delito de secuestro con complementación típica y punibilidad autónoma de haber causado la muerte del pasivo, en agravio de Fernando, un niño de cinco años que fue asesinado presuntamente porque su madre no liquidó una deuda de mil pesos.
La impartidora de justicia determinó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria, fijando como fecha límite el 13 de octubre, y dictó prisión preventiva justificada contra los tres imputados.
La audiencia pública se llevó a cabo este miércoles en la sala número ocho del Juzgado de Control, Juicio Oral y Ejecución de Sentencias, adscrito al penal estatal Neza-Bordo. No acudieron familiares de las partes, y únicamente se contó con la presencia de medios de comunicación. La jueza sustentó su resolución en las pruebas presentadas por el Ministerio Público adscrito a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
En el desarrollo de la audiencia, la juzgadora reclasificó el delito inicialmente presentado por la FGJEM —secuestro que cause la muerte— para tipificarlo como secuestro con complementación típica y punibilidad autónoma de haber causado la muerte del pasivo en agravio de un niño. A las 12:06 horas emitió el auto de vinculación a proceso, argumentando que, con base en las pruebas, “se vulneró los derechos legales de los cuales goza un niño, además lo lesionaron y lo privaron de la vida”.
Asimismo, se validaron las pruebas periciales de la FGJEM, que señalaron el hallazgo de manchas hemáticas en distintas áreas de la vivienda donde se habría cometido el homicidio, diferente del lugar en el que se localizó el cuerpo: el patio de la casa, dentro de un costal y cubierto con bolsas. “Se acredita que lo mantuvieron como rehén”, afirmó la jueza. Las investigaciones apuntan a que Lilia prestó dinero a la madre de la víctima y luego, con apoyo de Carlos, arrebató al menor para entregarlo a su hija Ana Lilia.
Durante la exposición de los hechos, se precisó que los imputados son padres e hija, y que planearon el acto de forma consciente, asignándose tareas para su ejecución. Se confirmó que conocían a Noemí, madre del menor, ya que anteriormente residían en la misma vecindad, aunque posteriormente las víctimas se mudaron.
Además del delito de secuestro agravado, los tres señalados también enfrentan un proceso por desaparición de personas.