Por Osvaldo Córdova
Vivos y muertos se reunieron este mediodía, desde el Zócalo hasta el Campo Marte, donde cada centímetro se volvió codiciado para apreciar el paso de cantantes como Yahir, Laura León y Kalimba, así como Pedro Infante, Kalimán y Cantinflas personificados en calaveras.
Desde temprano las calles del Centro Histórico y Paseo de la Reforma comenzaron a atestarse de capitalinos, de extranjeros, de turistas nacionales, muchos de ellos portando tocados de Catrinas y atuendos de la parca para ver el Desfile Internacional de Día de Muertos, que regresó a las calles tras suspenderse por la pandemia.
Con un ambiente rodeado de flores de cempasúchil, calaveritas, música y humo de colores, el evento dio inicio en el Zócalo, con el que se rindió homenaje a los fallecidos por la pandemia de Covid-19, informó la secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Paola Félix Díaz al agitar el papel picado con el que arrancó la caravana.
"Este desfile va por todos nosotros, por el personal de salud, doctores y doctoras y por todos los que perdieron a un ser amado en la pandemia. Estamos aquí para celebrar la vida", dijo la funcionaria capitalina.
Pese al calor y las aglomeraciones, los primeros alebrijes y la música hicieron a muchos olvidar las molestias y sonreír ante las calaveras.
El recorrido fue encabezado por la Banda de Música del Ejército Mexicano, acompañados de un perro xoloitzcuintle, que en la cultura prehispánica es el encargado de guiar a las almas al inframundo.
Así comenzaron a desfilar los carros alegóricos que tuvieron la presencia de famosos: Yahir, Kalimba, María León, Ariel Miramontes "Albertano" y Laura León, quienes cantaron temas como "Carnaval", “México, Distrito Federal”, “Amor eterno”, y que estuvieron rodeados de bailarines disfrazados con diferentes temáticas.
Los carriles laterales y camellones de Paseo de la Reforma se convirtieron en una verbena con vendedores de algodones de azúcar, flanes, elotes, papas y globos.
A su vez meseros de restaurantes cercanos a la ruta del desfile salieron para intentar atraer gente a sus locales.
A pesar de que la ciudad está en semáforo verde epidemiológico se ha pedido seguir con el uso del cubrebocas, lo cual algunas personas olvidaron para lucir su maquillaje de catrina o para comer alguna botana.
“Si todos tomamos precaución, si todos estamos vacunados usamos el cubrebocas y el evento es el aire libre no pasa nada”, dijo Patricia, quien llevó a sus hijos para ver el paso de las calaveras que personifican a los famosos.
Y es que este año desfilaron María Félix, “La Doña” acompañada de Agustín Lara, Juan Gabriel, José José, Tin Tan, El Santo y Blue Demon.
Para otros más, el desfile significó el tener un momento de esparcimiento, pero sobe todo, volver a salir después de un año de confinamiento.
“Me gusta la tradición de Día de Muertos, es rescatar este momento de cultura y de diversión para mi hija, que por la pandemia no la hemos sacado mucho y no conoce el Centro Histórico”, afirmó José Luis, oriundo de Nicolás Romero, estado de México.
Desde aves, hasta mariposas monarca, una gran figura de Frida Kahlo que yacía recostada en su cama, maricahis calavera, así como personas disfrazadas de juguetes típicos como el trompo, la perinola o la Lotería recorrieron las calles y avenidas.
“Fierro viejo que venda”… fue el sonido con el que se dio paso a los personajes icónicos de la CdMx: el comprador de chácharas, el camoterro, el heladero, el basurero, así como representaciones del clásico “vochito” amarillo de taxi, el microbús y desde luego el Metro, el Metrobús y el Trolebús.
El recorrido de 8.2 kilómetros fue resguardado por un operativo de mil elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), las catrinas y catrines seguían bailando para celebrar a la muerte.
FotoS Redes Sociales, Cuartoscuro.