Al menos tres personas murieron y otras 21 resultaron heridas este sábado tras la explosión de una bomba casera en el restaurante Balzi Rossi, ubicado en el centro de Moscú, cerca del zoológico de la capital rusa. El Comité Nacional Antiterrorista (CNA) confirmó que entre las víctimas se encuentran la mujer que portaba el artefacto, un guardia de seguridad y un cliente del establecimiento.
De acuerdo con medios locales, la explosión ocurrió cuando el guardia revisaba un paquete sospechoso que llevaba la mujer, supuestamente disfrazada de repartidora. El artefacto, con una potencia equivalente a un kilogramo de TNT, fue detonado a distancia. Testigos señalaron que en el lugar se celebraba el cumpleaños de un general, y que entre los asistentes había figuras públicas y diputados de la Duma.
El estallido obligó a cancelar una prueba cicloturista nocturna en la ciudad y generó alarma en Moscú, que cuenta con más de 13 millones de habitantes. Fuentes independientes apuntan que la explosión se produjo en la terraza del restaurante, donde se desarrollaba la fiesta.
El atentado se suma a otros ataques recientes contra altos mandos militares rusos. En diciembre pasado, Fanil Sarvárov, jefe de operaciones del Estado Mayor del Ejército, murió en Moscú tras la detonación de un coche bomba. Los servicios de inteligencia ucranianos han sido señalados de estar detrás de varios de estos atentados en el marco del conflicto que se prolonga por más de cuatro años.
Las autoridades rusas mantienen abierta la investigación para esclarecer los responsables del ataque y reforzar la seguridad en la capital.