Por Guadalupe Juárez
En los últimos 10 años, apenas dos de cada 10 víctimas de feminicidio y sus familias consiguieron justicia, aunque en algunos casos tardó en llegar hasta una década después del crimen.
A pesar de eso, las sentencias no fueron firmes del todo, hubo feminicidas que las impugnaron hasta tres veces, prolongando el dolor para los deudos y su lucha para que los responsables paguen por los feminicidios.
María del Carmen, Ángeles, Nazaria, Anaí, Abelén, Monserrat, Allison Gabriela, Encarnación, Nayeli, Daniela, Virgilia, Sandra Magaly, Jessica, Linda, Karla R. Osario, Rocío, Rosenda, Paola y Jisele son parte de las víctimas cuyos feminicidas sí fueron sentenciados y condenados.
Aunque en ocho de cada 10, la justicia ha sido como un reloj sin manecillas para las víctimas de feminicidio y sus familias, pues todavía esperan que los responsables paguen por haberles arrebatado la vida.
De 2014 a 2024, en la entidad se han abierto 323 carpetas de investigación por feminicidio, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado.
De las víctimas, solo se han dictado 64 sentencias, mismas de las cuales ocho fueron absolutorias, es decir, que el responsable que fue presentado por las autoridades fue declarado inocente por este delito, de acuerdo con datos del Poder Judicial.
El ex fiscal de Puebla, Gilberto Higuera Bernal, aseguró en septiembre de 2024 que al menos 7 de cada 10 feminicidios eran esclarecidos “con prontitud”, pero datos de la propia institución lo desmienten.
A través de una solicitud de información, Diario ContraRéplica Puebla pidió conocer cuántos detenidos y vinculados a proceso se registraron por feminicidio durante el año pasado, a lo cual respondió que solo eran 23 personas, apenas el 54 por ciento de las carpetas de investigación abiertas ese mismo año.
Esto sin tomar en cuenta que los detenidos podrían ser por otros crímenes cometidos en años anteriores, por lo que el rezago de los feminicidios del año pasado podría ser mayor.
De los 23 detenidos, todos fueron vinculados a proceso por el delito de feminicidio, pero este año no hubo ninguna sentencia, pues la FGE señaló que había una por dictarse pendiente.
Entre los presuntos responsables de los feminicidios de 2024 se encuentran esposos, ex parejas, amigos, hermanos y tías de las víctimas.
Pero, ¿qué pasa con los que sí tienen justicia?, ¿Cuánto y qué tuvieron que pasar para conseguirla?
Justicia a cuentagotas
En un análisis de los boletines de la Fiscalía General del Estado entre 2019-2024 se encontraron 26 sentencias que destacaron como “logros” de la procuración de justicia del organismo autónomo.
El 42 por ciento de los sentenciados eran parejas de las mujeres a las que asesinaron y el 7 por ciento exparejas, entre los agresores se encuentran vecinos, compañeros de trabajos, pasajeros de un taxi que manejaba una de las víctimas y madres y padrastros de niñas a las que le arrebataron la vida en sus propias casas.
La violencia feminicida alcanzó inclusive a una mujer que era ex suegra del feminicida, quien intervino para defender a su hija del ataque de su ex pareja.
En el 40 por ciento de los hombres que fueron sentenciados por feminicidio en los últimos cinco años, fueron aprehendidos el mismo día del crimen o días después de que le quitaron la vida a estas mujeres.
El 20 por ciento la detención de los responsables ocurrió durante el mismo año y otro 20 por ciento tuvieron que pasar hasta tres años para que lograran detenerlos; del resto se desconoce el tiempo en el que las autoridades los presentaron ante un juez.
En un diagnóstico del extinto Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres (Ovigem) realizado en 2021, se indicó que la FGE tardaba hasta 455 días en actuar contra los responsables de feminicidios.
Para una sentencia calculó que llegan a tardar hasta mil 429 días, casi cuatro años desde que se cometió el crimen.
En el informe de la Ibero Puebla “Perpetuar la violencia contra las mujeres: impunidad en casos de desaparición, trata de mujeres y feminicidios en México” se indicó que es preocupante el índice de impunidad en los feminicidios, ya que representa la falta de acceso a la justicia para víctimas indirectas de feminicidio como sus hijos, y con ello, una violación al derecho a la verdad.
En el documento exhiben que la impunidad son ejemplos de los problemas del sistema de procuración y administración de justicia en México.
Puebla --en su análisis-- es el quinto estado en el país con mayor índice de impunidad en casos de feminicidio.
Justicia tarda de 2 años y medio a 10 años
A Daniela la asesinó su pareja Reinero Cirpiano en julio de 2012, no se sabe el día de su detención, pero recibió una condena de 33 años el 22 de febrero de 2023.
El hombre originario de Chinantla apeló la sentencia en tres ocasiones y fue hasta la cuarta que la FGE consiguió dejar firme la condena, 10 años y 7 meses después del crimen.
Andrés asesinó a su pareja Abelén frente a su hija el 5 de julio de 2015, fue detenido en flagrancia, pero hasta agosto de 2022 fue sentenciado a 50 años de prisión, 7 años después del feminicidio.
El feminicidio que menos tardó en llegar a sentencia de los casos analizados es el de Linda, cometido por su pareja Juan Carlos el 11 de mayo de 2022 en Tehuacán, a pesar de que fue detenido hasta el 17 de junio de ese año, la condena tardó 2 años y 4 meses.
Castigos tambalean
A pesar de las sentencias, los feminicidas hacen uso de los recursos de la ley para apelar sus sentencias y alargar los procesos jurídicos.
Enrique fue sentenciado a 50 años de prisión por el feminicidio de su vecina Jisele, a quien asesinó frente a su hija de 3 años de edad en Cuautlancingo.
Fue detenido el 24 de febrero de 2019, cuatro meses después del asesinato, pero apeló su sentencia en una ocasión, por lo cual la FGE en la reposición del proceso anunció que volvió a obtener la condena, aunque casi seis años después del feminicidio.
Javier mató a Anaí de 17 años en julio de 2014 en Atlixco, fue detenido el mismo mes, aunque fue sentenciado en 2017, tres años después del asesinato, lo cual apeló y repitieron el proceso hasta que la FGE consiguió una nueva sentencia hasta 2022 de 31 años y 3 meses de prisión. La justicia tardó en llegar 7 años y 11 meses después.
Nada cambia
La historia no ha cambiado en una década. La activista Cecilia Monzón fue asesinada en mayo de 2022, a casi tres años del feminicidio, los tres acusados del crimen enfrentarán el juicio hasta el 12 de marzo de 2025, casi tres años después.
La familia Monzón ha denunciado en diversas ocasiones que el político Javier N., señalado como autor intelectual del feminicidio, ha usado como estrategia dilatar el proceso y salir de la cárcel para evitar ser enjuiciado, procesos que revictimiza a la familia.
De seguir a este ritmo, Génesis, Dulce Carolina, Josefina, Karina, Laura Evelia, María Enriqueta y decenas de mujeres y niñas asesinadas más entre 2024 y 2025, obtendrían justicia hasta 2035 en el peor de los casos.