Por: Claudia Bolaños
“¡Uy, qué barbaridad, miren cómo estoy temblando!”, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador al referirse a lo que llamó la “gran revelación” del hackeo a la Sedena.
Y rechazó que su gobierno espíe al Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, y otros grupos de defensores humanos.
Luego de conocerse que en los documentos hackeados a la Sedena se clasifica a ese centro como 'grupo de presión', el cual apoya a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, insistió en que no hay vigilancia contra ellos.
“No para nada, es distinto”, dijo en relación a las acusaciones de espionaje desde su gobierno.
También acusó a la organización Artículo 19 de estar “totalmente ladeado” y “totalmente” en contra de su gobierno, “sin ninguna objetividad, cooptado por el conservadurismo”