El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos alertó que este sábado podrían registrarse “actos violentos” en el marco de las protestas para exigir justicia en relación con el asalto al Capitolio, que tuvo lugar el 6 de enero.
Una valla negra que rodeó el emblemático edificio durante seis meses tras el mortal ataque ocurrido a inicio de año, volvió a instalarse para el fin de semana, aunque la policía no tiene indicios de un complot relacionado al mitin del sábado denominado "Justice for J6".
A pesar de que el Gobierno espera que algunas personas lleven a cabo actos violentos, no consideran que haya una amenaza o complot específico en relación con el evento. La alerta de Inteligencia forma parte de los esfuerzos de las autoridades para anticipar la llegada de un gran número de personas a la capital, Washington.
El Departamento de Seguridad Nacional considera que algunos grupos de individuos pueden “movilizarse y pasar a la violencia en poco tiempo y sin previo aviso”. Las autoridades temen, además, que los opositores a la marcha supongan también un problema.
Así, señala que se han registrado indicios de que se han producido “amenazas de muerte” por parte de aquellos que se oponen al evento. A esto se suman las informaciones de varios medios de comunicación, que prevén que grupos de extrema derecha como los Proud Boys u Oath Keepers acudan a la marcha.
Para las próximas semanas se planean actos similares en varias ciudades del país.
Los organizadores, el grupo "Look Ahead America", instaron a los participantes a respetar a las fuerzas de seguridad y llamaron a no llevar carteles de apoyo a Donald Trump.
"Preparamos un proyecto de resolución que una legislatura estatal pueda aprobar para informar a los Senadores y Representantes de Estados Unidos que se opongan al trato tiránico e inhumano de los presos políticos del 6 de enero que han sido blanco del Departamento de Justicia y el FBI", dijo Matt Braynard, uno de los organizadores del acto.
Imagen: AFP