La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su condena por el asesinato del sacerdote tzotzil Marcelo Pérez Pérez, ocurrido en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y aseguró que los tres niveles de gobierno están coordinando esfuerzos para esclarecer el crimen. Durante su conferencia matutina, la mandataria lamentó profundamente el homicidio del párroco, quien fue atacado a tiros el domingo pasado al salir de la iglesia tras haber oficiado misa.
Sheinbaum destacó que la Secretaría de Gobernación (Segob) ya está en contacto con el gobierno de Chiapas y con las autoridades eclesiásticas para dar seguimiento a las investigaciones y garantizar que el crimen no quede impune. “A través de Gobernación se ha mantenido comunicación tanto con el gobierno estatal como con la diócesis, y estamos comprometidos en que este terrible asesinato sea investigado a fondo”, aseguró.
El sacerdote Marcelo Pérez, conocido por su trabajo en defensa de los derechos de las comunidades indígenas y la paz en la región, fue atacado por sujetos armados en las inmediaciones de la iglesia donde oficiaba. El incidente ha generado conmoción en Chiapas, una entidad que ha vivido una escalada de violencia en los últimos meses.
Sheinbaum señaló que, tras enterarse del asesinato, solicitó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y al secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, que se mantuvieran en estrecha colaboración con el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, y las autoridades de la iglesia para facilitar las investigaciones. “Estamos esperando determinar si el caso será atraído por la Fiscalía General de la República o si quedará en manos de las autoridades estatales, pero lo importante es que la fiscalía avance en las investigaciones”, comentó la presidenta.
Respecto a la situación de violencia en Chiapas, Sheinbaum reafirmó que el gobierno federal está trabajando en la entidad como lo hace en todo el país, con una combinación de intervención social y acciones de inteligencia para desmantelar a los grupos criminales. Además, mencionó que hay coordinación entre el gobernador actual, Rutilio Escandón, y el gobernador electo, Eduardo Ramírez, para abordar la crisis de inseguridad desde dos frentes: el apoyo social y la acción policial.
“Estamos colaborando con ambos gobiernos, el saliente y el entrante, para implementar medidas tanto de atención a las causas de la violencia como de investigación y captura de los responsables de estos hechos”, afirmó Sheinbaum, quien subrayó que Chiapas, junto con Veracruz y Puebla, es uno de los estados que no ha modificado su constitución para alinearse con el cambio de gobierno federal.