REDACCIÓN
En la comunidad de San Juan Chamula, en Chiapas, decenas de personas acudieron a despedir el cuerpo de Royer Pérez Jiménez, un joven mexicano de 18 años que murió cuando estaba en custodia de agentes de ICE en los Estados Unidos el pasado 16 de marzo en el Condado de Glades, fue sepultado en su tierra natal, luego de un complejo proceso de repatriación desde los Estados Unidos. La muerte del joven chiapaneco, reportada por las autoridades estadounidenses como un deceso bajo custodia federal, ha generado una enérgica solicitud de transparencia por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). El joven fue detenido y acusado de ofrecer un nombre falso tras su detención, así como por oponer resistencia, según reportaron las autoridades estadounidenses, quienes dijeron que se suicidó.