La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) ha anunciado la activación de la fase 1 regional de contingencia ambiental en la zona sureste del Valle de México, debido a una alarmante concentración de partículas PM2.5. La medida se tomó después de que la estación Santiago Acahualtepec, ubicada en la alcaldía de Iztapalapa, registrara 99.5 microgramos por metro cúbico de estas partículas a las 10:00 horas.
En la Ciudad de México, el índice de calidad del aire ha alcanzado un nivel de 153, superando por tres puntos el límite establecido para declarar una contingencia ambiental. Las alcaldías afectadas por esta fase son Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, mientras que en el Estado de México, la contingencia abarca los municipios de Amecameca, Atlautla, Ayapango, Chalco, Cocotitlán, Ecatzingo, Juchitepec, Ozumba, Temamatla, Tenango del Aire, Tepetlixpa, Tlalmanalco y Valle de Chalco Solidaridad.
La causa principal de estas elevadas concentraciones de partículas contaminantes se atribuye a la quema masiva de pirotecnia durante las celebraciones de Año Nuevo, tanto durante la noche del 31 de diciembre como en la mañana del 1 de enero, según informó la CAMe.
La calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México se ha clasificado como muy mala a extremadamente mala esta mañana, según los datos del Sistema de Monitoreo Atmosférico. El Índice Aire y Salud señala que estas condiciones adversas se extienden por gran parte de la Ciudad de México y el área conurbada, representando un riesgo de muy alto a extremadamente alto para la salud de la población.
El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) destaca que las partículas PM2.5, con un diámetro de 2.5 micrones o menos, tienen un impacto significativo en la salud humana. Su composición, caracterizada por sulfatos, nitratos, ácidos, metales y carbono negro, las hace particularmente tóxicas y propensas a causar enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer pulmonar.
Ante esta situación crítica, se insta a la población a permanecer en espacios interiores con ventanas cerradas, evitar fumar, abstenerse de realizar actividades al aire libre o quemar materiales, reducir el uso de vehículos particulares y, en caso de presentar síntomas respiratorios o cardiacos, buscar atención médica de inmediato.