Colectivos de familiares de personas desaparecidas colocaron un “muro de la memoria para la verdad y la justicia” en las inmediaciones del Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas, con decenas de fotografías de víctimas ausentes. La acción busca visibilizar la crisis humanitaria que atraviesa México y recordar que detrás de cada expediente existe una vida y una familia que exige justicia.
Durante la instalación, los participantes señalaron que el objetivo es arrebatar los nombres al olvido y confrontar la indiferencia institucional. “Queremos que cada funcionario que entre a trabajar tenga que cruzar la mirada con nuestros seres queridos”, expresaron. Bajo el muro, también colocaron una jardinera con plantas y flores como símbolo de vida y resistencia.
Entre las imágenes exhibidas se encuentran casos de distintas entidades, como Ana Amelí García Gámez, desaparecida en 2025 en el Ajusco, Ciudad de México; Julio César Cervantes Cabañas, ausente desde 2021 en Álvaro Obregón; y Vladimir Florean Pablo, visto por última vez en 2019 en Guerrero. También se incluyeron fotografías de víctimas de Nuevo León, Michoacán y Tamaulipas, entre otros estados.
Los colectivos Una Luz en el Camino y Mariposas Buscando Corazones y Justicia recordaron que un muro similar fue colocado en 2020 frente a la antigua sede de la Fiscalía General de la República, pero retirado en 2024 por autoridades federales y locales.
Respecto a la revisión del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, los familiares denunciaron que se trata de un intento por reducir las cifras oficiales y minimizar la magnitud de la tragedia. “No aceptamos una cifra construida a espaldas de quienes buscamos”, enfatizaron.