La Fiscalía General de la República (FGR) informó que peritos especializados llevan a cabo diligencias en la zona donde se registró el descarrilamiento del Tren Transístmico en Oaxaca, ocurrido el 28 de diciembre, con saldo preliminar de 13 personas fallecidas y decenas de heridos. El objetivo principal es esclarecer las causas del accidente y garantizar un proceso transparente en la integración de la carpeta de investigación.
De acuerdo con la FGR, se ha establecido un cerco de seguridad en el área del siniestro con apoyo de la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional. Policías federales ministeriales han entrevistado a testigos y víctimas, mientras que peritos realizan inspecciones tanto en el tren como en las vías afectadas. Además, se efectuó el levantamiento de indicios que serán analizados para la elaboración de dictámenes técnicos.
La institución subrayó que la prioridad es conocer con precisión las condiciones de operación previas al accidente y determinar las responsabilidades correspondientes. Entre las acciones inmediatas se encuentra el resguardo de la “caja negra” del tren, que permitirá obtener información clave sobre el funcionamiento del convoy antes del descarrilamiento.
El Gobierno Federal mantiene coordinación con autoridades estatales y municipales para atender a las víctimas y sus familias. En paralelo, continúan las maniobras de búsqueda en la zona del accidente, así como la atención médica a las personas lesionadas.
La FGR reiteró que el compromiso es esclarecer los hechos y garantizar justicia, además de establecer medidas que fortalezcan la seguridad ferroviaria en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.