Por Miguel Molotla
En el marco de la conmemoración del Día del Abogado y de la Abogada, la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel Mossa, señaló que es momento de la reflexión para que las juezas y jueces refrenden su compromiso con la sociedad que exige justicia, ya que el reto es recuperar la confianza de la ciudadanía en el Poder Judicial.
Durante su participación en un desayuno organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Tepantlato, la ministra destacó que nuestro país tiene aún muchos desafíos, los cuales podrán ser superados a través de cambios y reformas, entre éstos mencionó la desigualdad que lastima y duele a los mexicanos y el olvido de amplios sectores de la población víctimas de la discriminación que los aleja de mejores oportunidades de vida.
Detalló que uno de los grandes retos que aquejan hoy al derecho es la polarización, que ha hecho que algunos no reciban la justicia que merecen; pero confió en que esto se solucione, a través de “construir consensos, buscar coincidencias y dialogar las diferencias”, para o cual el papel de los impartidores de justicia es indispensable para generar los acuerdos y la conciliación que hoy tanto necesita nuestra sociedad.
Esquivel Mossa hizo un reconocimiento a la labor de las y los juzgadores que con vocación y entrega cumplen con su misión de impartir justicia, bajo los principios de excelencia, objetividad, imparcialidad, profesionalismo, independencia, sobre todo con honorabilidad, prudencia y rectitud, para no declinar ante nada, ni ante nadie.
Recalcó que “todas nuestras determinaciones han de estar fundadas en la ley y motivadas, como una exigencia de nuestro quehacer jurisdiccional”.
En su turno, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, felicitó a todos los que ejercen con una "moral intachable" la profesión de abogados, haciendo hincapié en que ser abogados, es ser precursores de lo social, pues ellos han sido los pilares de la fundación de la "justicia histórica", puesto que las grandes revoluciones no son las que se crean en los palacios, si no las que las que se hacen en el ágora.
El evento finalizó con el agradecimiento a académicos, a la Universidad y a todos aquellos grandes del derecho que han dejado su huella en el país, y que han ayudado a la contribución de una nación ejemplar en materia de derecho.