México exigió este sábado "garantías" para que su personal diplomático salga de Ecuador, tras el asalto policial a su embajada en Quito la víspera que culminó en la detención del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas refugiado en ese lugar y buscado por la justicia de su país.
El impactante operativo, sin antecedentes cercanos en el mundo, llevó al presidente Andrés Manuel López Obrador a romper de inmediato relaciones diplomáticas con Ecuador por lo que calificó de "violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México".
Este sábado, la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana demandó "las garantías necesarias por parte de Ecuador para la salida del personal (diplomático) mexicano", según un comunicado.
Imágenes tomadas por AFP la noche del viernes muestran a varios uniformados ecuatorianos armados y con un ariete frente a la embajada. Al menos uno de ellos escaló el enrejado que rodea el edificio para ingresar y detener a Glas, que enfrenta cargos de corrupción y a quien México concedió asilo el mismo viernes tras haberlo refugiado durante meses.
La embajada mexicana en Quito permanecía rodeada por policías la mañana del sábado y la bandera del país había sido removida de su asta en el patio, constató un fotógrafo de AFP.
La noche anterior, la canciller mexicana, Alicia Bárcena, dijo a medios que aguardaba una respuesta de Ecuador para enviar un avión y así evacuar a sus diplomáticos. "Estamos viendo cuál es la mejor forma de sacar a nuestro personal" y a sus familias, afirmó.
El gobierno ecuatoriano no se ha pronunciado aún este sábado.
Con información de AFP
Imagen: AFP