El Gabinete de Seguridad federal reportó una serie de acciones coordinadas realizadas el jueves 25 de septiembre en seis entidades del país, como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad. Los operativos incluyeron cateos, detenciones, aseguramientos de armas, drogas y combustible, con una afectación económica estimada en más de 1,300 millones de pesos para grupos delictivos.
En Sinaloa, las fuerzas federales realizaron múltiples intervenciones. En Culiacán, se cateó un inmueble donde se aseguraron cinco armas cortas, más de 1,200 kilos de sustancias químicas, un kilo de cocaína y un vehículo. En Elota y San Ignacio, se decomisaron armas largas, ametralladoras, fusiles y más de 2,500 cartuchos útiles. Además, en zonas rurales de Culiacán y Cosalá se desmantelaron nueve centros de acopio de precursores químicos para metanfetamina, con más de 6,900 litros de sustancias aseguradas.
En Sonora, elementos del Ejército Mexicano y la Policía Estatal confiscaron 1,400 dosis de metanfetamina en Hermosillo, con un valor estimado de 374,400 pesos.
En Veracruz, en una empresa de paquetería ubicada en Córdoba, se localizaron siete paquetes con droga gracias al trabajo conjunto de Semar y la Policía Estatal, apoyados por un binomio canino.
En Querétaro, se ejecutaron dos acciones relevantes. En El Marqués, se desmanteló un laboratorio clandestino con más de 2,300 litros y kilos de sustancias químicas, además de equipo especializado para la producción de metanfetamina. En otro punto del estado, se cateó un patio de maniobras donde se aseguraron más de 138,000 litros de hidrocarburos, tractocamiones y equipo de almacenamiento, como parte de la estrategia contra el robo de combustible.
En Nuevo León, en Monterrey, se detuvo a cuatro personas y se incautaron armas cortas, cartuchos y diversas dosis de droga, en una operación conjunta entre la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía Estatal.
Finalmente, en Guerrero, autoridades incineraron 899 kilos de cocaína en el relleno sanitario de Paso Texca, Acapulco, como parte de las acciones contra el tráfico de estupefacientes.
Estas acciones se enmarcan en los cuatro ejes de la Estrategia Nacional de Seguridad: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia e investigación, y coordinación con gobiernos estatales.