Claudia Bolaños
La diputada del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, Liz Salgado, afirmó que el presupuesto y la planeación de largo plazo deben convertirse en las principales herramientas para fortalecer la prevención de riesgos en la capital, al recordar los 41 años de los sismos de 1985 y los nueve años de los ocurridos en 2017.
La legisladora señaló que la discusión del Presupuesto de Egresos 2027 y del Plan General de Desarrollo representa una oportunidad para fortalecer las capacidades institucionales en materia de protección civil y gestión integral de riesgos.
Salgado reconoció que la Ciudad de México ha construido una cultura de prevención durante las últimas décadas y destacó que el Segundo Simulacro Nacional, realizado el 19 de septiembre, permitió mantener activos los protocolos de actuación y reforzar la preparación de la población ante una emergencia.
Indicó que durante la discusión presupuestal insistirá en asignar recursos para la creación del Centro de Gestión Integral de Riesgos, una propuesta que ya había presentado en el proceso del presupuesto anterior.
La diputada explicó que el proyecto del Plan General de Desarrollo 2025-2045 contempla la creación de este centro, la actualización del Atlas de Riesgos y el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana Multiamenaza como estrategias de corto plazo para mejorar la prevención.
También sostuvo que el Plan General de Desarrollo será un instrumento clave para orientar la política pública en materia de gestión integral de riesgos, ya que servirá de base para elaborar el Programa General de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil y los programas de las alcaldías.
Liz Salgado consideró que las conmemoraciones de los sismos de 1985 y 2017 deben servir no sólo para recordar a las víctimas y realizar simulacros, sino para evaluar las capacidades que ha desarrollado la ciudad y las acciones que aún están pendientes en materia de prevención y respuesta ante desastres.
La legisladora concluyó que la capital debe continuar invirtiendo en infraestructura, monitoreo, sistemas de alerta y actualización de los atlas de riesgos, con el objetivo de prevenir emergencias antes que destinar mayores recursos a atender sus consecuencias.