El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, afirmó que prevenir y erradicar la violencia de género es una demanda impostergable en nuestra sociedad. “Siete de cada 10 mujeres mayores de 15 años han experimentado a lo largo de su vida, al menos, una situación de violencia sexual, psicológica o en su comunidad. Es una lacra social y cultural que no puede ser permitida y, mucho menos, en nuestra comunidad; de ahí la declaración de tolerancia cero a la violencia”.
Al inaugurar el 2º Encuentro Anual de Comisiones Internas para la Igualdad de Género de la UNAM, añadió que esa igualdad, en su dimensión moral, social, económica y política, es fundamental para el avance de nuestra sociedad, del país y de la humanidad.
Coincido, expresó, en que la Universidad Nacional debe educar para la igualdad y quitar definitivamente la violencia de género, lo cual ha sido prioridad de las políticas institucionales y en ello se ha avanzado, con la ampliación de los alcances de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género; la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU); el fortalecimiento de la Comisión Especial de Igualdad de Género del Consejo Universitario; y la creación de 112 Comisiones Internas para la Igualdad de Género (CInIG).
De ahí la importancia de este encuentro anual que pretende compartir experiencias, reforzar acciones, analizar pendientes y dar seguimiento a los principales alcances en estos temas, puntualizó el rector Graue.
Entre los pendientes que estamos analizando y podremos avanzar en forma decidida, están los relacionados con la evaluación con enfoque de género del desempeño académico en lo relativo a la etapa reproductiva y el tiempo dedicado al cuidado familiar; y que las acciones cotidianas emprendidas por los integrantes de las CInIG sean consideradas -por los cuerpos colegiados involucrados-, en los criterios de valoración del desempeño académico, aseguró.
Lo que avancemos en este sentido repercutirá en una mejor y más justa Universidad y, en consecuencia, en un mejor país y en un futuro prometedor, consideró.
En la Sala de Usos Múltiples del Centro de Exposiciones y Congresos, de la Universidad Nacional, la coordinadora para la Igualdad de Género, Tamara Martínez Ruíz, agradeció el trabajo colaborativo desarrollado entre la instancia que dirige y las CInIG, así como el compromiso mostrado en el proceso de construir una institución igualitaria, incluyente, sin discriminación y libre de violencias por razones de género.
Para lograr los cambios que se necesitan, enfatizó, ha sido indispensable escuchar a las comunidades, cuáles son sus necesidades y qué injusticias enfrentan, a fin de generar acciones en consecuencia. Se ha capacitado a 997 personas que forman parte de las 112 CInIG, con las cuales se atiende a la totalidad de las entidades y dependencias universitarias.
Se debe identificar dónde nos encontramos y asumir la voluntad de cambiar las cosas mediante el trabajo articulado, honesto, ético, constante y comprometido de todas las personas universitarias, para dar respuesta al escenario de violencia e impunidad.
“La UNAM reconoce su situación y sus problemáticas, al tiempo que avanza en soluciones y se transforma por medio de la institucionalización y la transversalización de la perspectiva de género. Con los esfuerzos desde la CIGU, las CInIG y la Universidad Nacional en su conjunto, se han sentado las bases para construir, de manera colectiva, una universidad igualitaria, incluyente y libre de violencia por razones de género”, apuntó.
Al hacer uso de la palabra, la presidenta de la Comisión Especial de Igualdad de Género del Consejo Universitario y directora del Instituto de Biología, Susana Magallón Puebla, indicó:
El hecho de que cerca de mil personas hayan sido capacitadas en temas de género y no violencia, acompañado de la realización de más de mil 500 actividades en dos años en tópicos como masculinidades, violencia e igualdad, demuestra que, al igual que en otras maneras sustantivas y profundas, la UNAM sirve como ejemplo y muestra el camino a seguir a nivel nacional e internacional.
Otro actor en las acciones en favor de la igualdad, la diversidad y la no violencia, prosiguió, es la Comisión que preside, cuyas finalidades principales son impulsar la igualdad de género en los diversos ámbitos de la vida institucional, promover políticas en la materia y fomentar sus prácticas entre la comunidad.