En medio del debate sobre las reformas al Poder Judicial impulsadas a nivel federal, trabajadores del sector judicial y ciudadanos en Yucatán y Puebla protagonizaron este miércoles manifestaciones y actos de protesta para frenar su posible aprobación en los congresos locales.
Desde las 11:30 de la mañana, los manifestantes en Yucatán bloquearon las puertas del Congreso estatal. Bajo consignas como "¡No vendas tu voto!" y "La justicia no se vende", los trabajadores del Poder Judicial se posicionaron en contra de las reformas, que, temen, podrían comprometer la independencia judicial. A mediodía, cuando estaba convocada la sesión legislativa, los manifestantes forzaron su entrada al recinto y lograron interrumpir los procedimientos, coreando "¡El Poder Judicial no va a caer!".
Pasados 13 minutos desde el inicio de la sesión, la transmisión oficial del canal legislativo fue interrumpida. Posteriormente, las autoridades anunciaron una sesión extraordinaria a las 5:00 de la tarde para intentar retomar la discusión en medio de la tensión.
En Puebla, ciudadanos también intentaron irrumpir en el Congreso estatal para detener la discusión de la reforma judicial. Aunque el esfuerzo no tuvo éxito, se registraron enfrentamientos con la policía local, que había sido desplegada para resguardar el edificio legislativo. Los manifestantes intentaron derribar las puertas, lo que resultó en empujones con los elementos de seguridad, quienes respondieron con el uso de lo que aparentaba ser humo de extintores para dispersar a los protestantes.
Dentro del Congreso de Puebla, medios locales reportaron que las entradas fueron bloqueadas para evitar cualquier interrupción en la sesión, mientras los legisladores continuaban con el debate. El congreso poblano está compuesto por 41 legisladores, de los cuales 21 pertenecen a Morena y sus aliados, lo que podría inclinar la balanza a favor de la reforma.
La reforma judicial ha sido objeto de un intenso debate a nivel nacional. A primeras horas de la mañana de este miércoles, el Congreso de Oaxaca aprobó por unanimidad la iniciativa, que incluye medidas como la elección popular de jueces, magistrados y ministros a partir de 2025, y la eliminación del Consejo de la Judicatura Federal.
Morena necesita la aprobación de 17 de los 32 congresos estatales para que las modificaciones constitucionales entren en vigor. Hasta el momento, algunos congresos ya han dado su visto bueno, mientras que otros, como los de Yucatán y Puebla, enfrentan una fuerte oposición social y política.
Las manifestaciones en Yucatán y Puebla reflejan la creciente polarización que ha generado esta reforma. Los opositores temen que las modificaciones afecten la independencia judicial y den mayor control al Poder Ejecutivo. Por otro lado, los defensores argumentan que se trata de una medida necesaria para democratizar y hacer más transparente el sistema judicial mexicano.
El futuro de la reforma aún es incierto, y las protestas podrían intensificarse a medida que más congresos discutan su aprobación.