Derivado de la variedad de climas y recursos naturales con los que cuenta América del Norte, del compromiso fitosanitario de sus productores y de las eficientes políticas comerciales, la región se ha posicionado como un bastión de la producción agrícola mundial, destacaron autoridades sanitarias de México, Estados Unidos y Canadá.
En el marco de la 46ª Reunión anual de la Organización Norteamericana de Protección a las Plantas (NAPPO, en inglés) que se lleva a cabo en Mérida, Yucatán, los funcionarios reafirmaron su compromiso por seguir coadyuvando para garantizar que la agricultura de la región sea sostenible y que los alimentos producidos sean seguros y saludables.
En representación del secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Javier Calderón Elizalde, destacó que el encuentro es el foro idóneo para fortalecer la cooperación, lograr acuerdos con la industria y compartir experiencias en el ámbito de la protección fitosanitaria.
Indicó que la introducción de organismos nocivos no presentes en la región podría traer consecuencias devastadoras para los campos, porque afectaría la economía de los agricultores y la seguridad alimentaria de los tres países, lo que redundaría también en detrimento de la salud de las personas.
Afirmó que conflictos internacionales y el cambio climático son un llamado para ser cada vez más efectivos y aplicar nuevas prácticas de protección sanitaria sostenibles, que coadyuven a proteger el entorno y a preservar los recursos naturales, como el suelo y el agua.
Precisó que en este ámbito la cooperación entre Canadá, Estados Unidos y México es crucial, porque son naciones que comparten extensas fronteras y un intenso intercambio comercial, lo que los lleva a enfrentar desafíos comunes.
Al rendir su último informe al frente de la NAPPO, la directora ejecutiva Stephanie Bloem destacó la estrecha relación existente con las otras ocho organizaciones de protección fitosanitaria regionales en el mundo, lo que permite conocer en tiempo real plagas y enfermedades que podrían amenazar la agricultura de América del Norte.
Destacó que durante el último año, los especialistas de la NAPPO han establecido programas para fortalecer la sanidad de semillas de tomate y chile, y con ello prevenir la diseminación del virus rugoso.
Agregó que se reportan avances para el control del Huanglongbing de los cítricos (HLB) y en protocolos para la armonización de acciones preventivas contra la polilla del tomate (Tuta absoluta).
Imagen: Twitter / @SenasicaFJCE