Ante una recuperación económica que será difícil y prolongada sujeta a incertidumbre por el control insuficiente de la crisis sanitaria, se debe considerar reorientar el gasto público, fortalecer los ingresos de manera permanente y monitorear las reestructuras de créditos, advirtió la Junta de Gobierno del Banco de México en su minuta de política monetaria.
La mayoría de miembros de la junta advirtió que la economía local enfrentará una recuperación "difícil", "prolongada" y que estará "sujeta a incertidumbre”. Uno de sus miembros estimó que la etapa de recuperación podría durar entre dos y seis años o, incluso, hasta una década.
La mayoría de los miembros de la junta de gobierno también señaló que la situación actual de las finanzas públicas constituyen un factor de riesgo, a lo que se suma que hay un entorno poco propicio en el país para la inversión privada.
Bajo ese contexto, los miembros de la junta de gobierno consideraron que "la conducción de la política monetaria dependerá de la evolución de los factores que inciden sobre las perspectivas de inflación y sus expectativas, incluyendo los efectos que en ambas pudiera tener la pandemia".
Sobre el dato de inflación de septiembre, los integrantes de la junta de gobierno destacaron el aumento en los precios de energéticos, así como los choques de oferta y demanda causados por la pandemia, pero anticiparon que la inflación sí convergerá a su meta en el horizonte en el que opera la política monetaria.
Redacción